<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886</id><updated>2011-04-21T13:31:53.876-07:00</updated><category term='para leer con cuidado'/><title type='text'>beati oculi vestri</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-2891906033172697642</id><published>2008-05-26T18:38:00.000-07:00</published><updated>2008-05-26T18:40:37.734-07:00</updated><title type='text'>CATEQUESIS DEL 21 de mayo</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/SDtmgvVB7_I/AAAAAAAAABQ/rYUNttFcfkw/s1600-h/benedetto.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204866507003260914" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/SDtmgvVB7_I/AAAAAAAAABQ/rYUNttFcfkw/s320/benedetto.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Romano el Meloda&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Queridos hermanos y hermanas:&lt;br /&gt;En la serie de catequesis sobre los Padres de la Iglesia, quiero hablar hoy de una figura poco conocida: Romano el Meloda, que nació en torno al año 490 en Emesa (hoy Homs), en Siria. Teólogo, poeta y compositor, pertenece al gran grupo de teólogos que transformó la teología en poesía. Pensamos en su compatriota, san Efrén de Siria, que vivió doscientos años antes que él. Y pensamos también en teólogos de Occidente, como san Ambrosio, cuyos himnos todavía hoy forman parte de nuestra liturgia y siguen tocando el corazón; o en un teólogo, un pensador muy profundo, como santo Tomás, que nos ha dejado los himnos de la fiesta del Corpus Christi de mañana; pensamos en san Juan de la Cruz y en otros muchos. La fe es amor y por ello crea poesía y crea música. La fe es alegría y por ello crea belleza.&lt;br /&gt;Romano el Meloda es uno de estos, un poeta y compositor teólogo. Aprendió los primeros elementos de la cultura griega y siríaca en su ciudad natal, se trasladó a Berito (Beirut), perfeccionando allí su formación clásica y sus conocimientos retóricos. Ordenado diácono permanente (en torno al año 515), fue predicador en esa ciudad durante tres años. Después se fue a Constantinopla, hacia fines del reino de Anastasio I (alrededor del año 518), y allí se estableció en el monasterio anexo a la iglesia de la Theotókos, Madre de Dios.&lt;br /&gt;Allí tuvo lugar un episodio clave en su vida: el Sinaxario nos informa sobre la aparición de la Madre de Dios en sueños y sobre el don del carisma poético. En efecto, María le pidió que se tragara una hoja enrollada. Al despertar, a la mañana siguiente -era la fiesta de la Navidad-, Romano se puso a declamar desde el ambón: "Hoy la Virgen da a luz al Trascendente" (Himno sobre la Navidad I, Proemio). De este modo, se convirtió en predicador-cantor hasta su muerte (acontecida después del año 555).&lt;br /&gt;Romano ha pasado a la historia como uno de los más representativos autores de himnos litúrgicos. Para los fieles, la homilía era entonces prácticamente la única oportunidad de enseñanza catequética. Así, Romano se presenta como un testigo eminente del sentimiento religioso de su época y también de un modo vivo y original de catequesis. A través de sus composiciones podemos darnos cuenta de la creatividad de esta forma de catequesis, de la creatividad del pensamiento teológico, de la estética y de la himnografía sagrada de aquella época.&lt;br /&gt;El lugar en el que Romano predicaba era un santuario de las afueras de Constantinopla: subía al ambón, colocado en el centro de la iglesia, y se dirigía a la comunidad recurriendo a una escenografía bastante compleja: montaba representaciones en las paredes o ponía iconos sobre el ambón y también utilizaba el recurso del diálogo. Pronunciaba homilías métricas cantadas, llamadas kontákia. Al parecer, el término kontákion, "pequeña vara", hace referencia al pequeño palo redondo en torno al cual se envolvía el rollo de un manuscrito litúrgico o de otro tipo. Los kontákia que se han conservado con el nombre de Romano son ochenta y nueve, pero la tradición le atribuye mil.&lt;br /&gt;En Romano, cada kontákion se compone de estrofas, por lo general de dieciocho a veinticuatro, con el mismo número de sílabas, estructuradas según el modelo de la primera estrofa (irmo); también los acentos rítmicos de los versos de todas las estrofas siguen el modelo del irmo. Cada estrofa concluye con un estribillo (efimnio), por lo general idéntico, para crear la unidad poética. Además, las iniciales de cada estrofa indican el nombre del autor (acróstico), precedido frecuentemente por el adjetivo "humilde". El himno se concluye con una oración que hace referencia a los hechos celebrados o evocados. Al terminar la lectura bíblica, Romano cantaba el Proemio, casi siempre en forma de oración o súplica. Así anunciaba el tema de la homilía y explicaba el estribillo que se debía repetir en coro al final de cada estrofa, declamada por él rítmicamente en voz alta.&lt;br /&gt;Un ejemplo significativo es el kontákion con motivo del Viernes de Pasión: se trata de un diálogo entre María y su Hijo, que tiene lugar en el camino de la cruz. María dice: "¿A dónde vas, hijo? ¿Por qué recorres tan rápidamente el camino de tu vida? / Nunca habría pensado, hijo mío, que te vería en este estado, / y nunca habría podido imaginar que llegarían a este grado de locura los impíos, / poniéndote las manos encima contra toda justicia". Jesús responde: "¿Por qué lloras, Madre mía? (...). ¿No debería padecer? ¿No debería morir? / Entonces, ¿cómo podría salvar a Adán?". El Hijo de María consuela a su Madre, pero le recuerda su papel en la historia de la salvación: "Depón, por tanto, Madre; depón tu dolor: / no está bien que gimas, pues fuiste llamada "llena de gracia"" (María al pie de la cruz, 1-2; 4-5).&lt;br /&gt;Asimismo, en el himno sobre el sacrificio de Abraham, Sara se reserva la decisión sobre la vida de Isaac. Abraham dice: "Cuando Sara escuche, Señor mío, todas tus palabras, / al conocer tu voluntad, me dirá: / "Si quien nos lo ha dado lo vuelve a tomar, ¿por qué nos lo ha dado? / (...) Tú, oh anciano, déjame a mi hijo, / y cuando lo quiera quien te ha llamado, tendrá que decírmelo a mí"" (El sacrificio de Abraham, 7).&lt;br /&gt;Romano no usa el griego bizantino solemne de la corte, sino un griego sencillo, cercano al lenguaje del pueblo. Quiero citar un ejemplo del modo vivo y muy personal como habla del Señor Jesús: lo llama "fuente que no quema y luz contra las tinieblas", y dice: "Yo me atrevo a tenerte en mis manos como una lámpara, / pues quien lleva un candil entre los hombres es iluminado sin quemarse. / Ilumíname, por tanto, tú que eres Luz inextinguible" (La Presentación o Fiesta del encuentro, 8). La fuerza de convicción de sus predicaciones se fundaba en la gran coherencia que existía entre sus palabras y su vida. En una oración dice: "Haz clara mi lengua, Salvador mío, abre mi boca / y, después de llenarla, traspasa mi corazón para que mi actuar / sea coherente con mis palabras" (Misión de los Apóstoles, 2).&lt;br /&gt;Examinemos ahora algunos de sus temas principales. Un tema fundamental de su predicación es la unidad de la acción de Dios en la historia, la unidad entre la creación y la historia de la salvación, la unidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Otro tema importante es la pneumatología, es decir, la doctrina sobre el Espíritu Santo. En la fiesta de Pentecostés subraya la continuidad que existe entre Cristo, que ha ascendido al cielo, y los Apóstoles, es decir, la Iglesia, y exalta su acción misionera en el mundo: "Con la fuerza divina han conquistado a todos los hombres; / han tomado la cruz de Cristo como una pluma, / han utilizado las palabras como redes y con ellas han pescado al mundo, / han usado el Verbo como anzuelo agudo; / para ellos ha servido de cebo / la carne del Soberano del universo" (Pentecostés, 2; 18).&lt;br /&gt;Naturalmente, otro tema central es la cristología. No entra en el problema de los conceptos difíciles de la teología, tan debatidos en aquel tiempo, y que rasgaron la unidad, no sólo entre los teólogos, sino también entre los cristianos en la Iglesia. Predica una cristología sencilla, pero fundamental: la cristología de los grandes Concilios. Pero sobre todo está cerca de la piedad popular —de hecho, los conceptos de los Concilios han surgido de la piedad popular y del conocimiento del corazón cristiano—; así, Romano subraya que Cristo es verdadero hombre y verdadero Dios, y al ser verdadero hombre-Dios es una sola persona, la síntesis entre creación y Creador: en sus palabras humanas escuchamos la voz del Verbo mismo de Dios. "Cristo era hombre —dice—, pero también Dios; / sin embargo, no estaba dividido en dos: es Uno, hijo de un Padre que es Uno solo" (La Pasión, 19).&lt;br /&gt;Por lo que se refiere a la mariología, agradecido a la Virgen por el don del carisma poético, Romano la recuerda al final de casi todos los himnos y le dedica sus kontákia más hermosos: Natividad, Anunciación, Maternidad divina, Nueva Eva.&lt;br /&gt;Por último, las enseñanzas morales están relacionadas con el juicio final (cf. Las diez vírgenes [II]). Nos lleva hacia ese momento de la verdad de nuestra vida, la comparecencia ante el Juez justo, y por ello exhorta a la conversión haciendo penitencia y ayuno. De modo positivo, el cristiano debe practicar la caridad, la limosna. En dos himnos, Las Bodas de Caná y Las diez vírgenes, pone de relieve el primado de la caridad sobre la continencia. La caridad es la más grande de las virtudes: "Diez vírgenes poseían la virtud de la virginidad intacta, / pero para cinco de ellas el duro ejercicio no dio fruto. / Las otras brillaron con las lámparas del amor a la humanidad, / por eso las invitó el esposo" (Las diez vírgenes, 1).&lt;br /&gt;Los cantos de Romano el Meloda están impregnados de humanidad palpitante, de ardor de fe y de profunda humildad. Este gran poeta y compositor nos recuerda todo el tesoro de la cultura cristiana, nacida de la fe, nacida del corazón que se ha encontrado con Cristo, con el Hijo de Dios. De este contacto del corazón con la Verdad, que es Amor, ha nacido la cultura, toda la gran cultura cristiana. Y si la fe sigue viva, esta herencia cultural no muere, sino que sigue viva y presente. Los iconos siguen hablando hoy al corazón de los creyentes; no son cosas del pasado. Las catedrales no son monumentos medievales, sino casas de vida, donde nos sentimos "en casa": en ellas encontramos a Dios y nos encontramos los unos con los otros. Tampoco la gran música —el canto gregoriano, o Bach o Mozart— es algo del pasado, sino que vive en la vitalidad de la liturgia y de nuestra fe.&lt;br /&gt;Si la fe es viva, la cultura cristiana no se convierte en algo "pasado", sino que sigue viva y presente. Y si la fe es viva, también hoy podemos responder al imperativo que siempre se repite en los Salmos: "Cantad al Señor un cántico nuevo".&lt;br /&gt;Creatividad, innovación, cántico nuevo, cultura nueva y presencia de toda la herencia cultural en la vitalidad de la fe no se excluyen, sino que son una sola realidad: son presencia de la belleza de Dios y de la alegría de ser hijos suyos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-2891906033172697642?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/2891906033172697642/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=2891906033172697642' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/2891906033172697642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/2891906033172697642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2008/05/catequesis-del-21-de-mayo.html' title='CATEQUESIS DEL 21 de mayo'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/SDtmgvVB7_I/AAAAAAAAABQ/rYUNttFcfkw/s72-c/benedetto.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-680565562367667389</id><published>2008-05-02T17:47:00.000-07:00</published><updated>2008-05-02T17:50:38.390-07:00</updated><title type='text'>Somo hijos, no huérfanos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;La invitación a la libertad, el valor de las obras y el documento de Aparecida. Dieciséis años después de la última visita de don Giussani, los responsables de las comunidades de América Latina se enfrentan a la pregunta: «¿Qué buscáis?»&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;Roberto Fontolan&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;Doce banderas, trescientas voces, la vocación de San Mateo que pintó Caravaggio, y el lema: “Amigos, ou seja testemunhas”, identifican el objetivo fundamental: retomar juntos la Asamblea Internacional de La Thuile. En Atibaia, a una hora de camino de la brasileña São Paulo, la asamblea de los responsables de América Latina comienza el 22 de febrero, aniversario de don Giussani, con Povera voce y el recuerdo de los objetivos que él mismo asignó a este encuentro continental: crecer como personas, experimentar la unidad y ser una presencia misionera. La última visita de don Giussani a América Latina tuvo lugar en 1992, precisamente con ocasión de una asamblea de este tipo. Dieciséis años después, la realidad del movimiento le sorprendería: pequeñas y grandes comunidades diseminadas por todas partes, obispos y sacerdotes, casas de los Memores Domini y de la Fraternidad San Carlos, obras sin ánimo de lucro y empresas, la difusión de “su” Banco de Alimentos, los proyectos que AVSI promueve en colaboración con el Banco Mundial, innumerables obras sociales y educativas. Nada vistoso o llamativo: una presencia humilde, realista y amorosa. Todo ello fruto de la fidelidad a un carisma que siempre ha albergado un afecto especial por América Latina. Ya en la prehistoria de los años 60 los chicos de GS marchaban rumbo a Brasil, y en 1989, acompañando al aeropuerto al padre Trento que salía hacia Paraguay, don Giussani le exhortó: «Imita a los jesuitas que crearon las Reducciones» (y eso ha hecho). Julián Carrón, dando inicio a la asamblea, parece tener en la cabeza toda esta historia, rememorar esta larga fidelidad. «¿Qué buscáis?». El sucesor de don Giussani lanza de nuevo la pregunta de Jesús. ¿Qué buscáis hoy? ¿En este instante, en esta sala? Recorriendo un párrafo de la Spe Salvi, Carrón retoma la visión ratzingeriana: en materia de progreso moral el hombre no puede contentarse con los pasos ya dados, no puede seguir adelante viviendo de las rentas, porque la libertad del hombre es siempre nueva y en este terreno es siempre necesario un nuevo inicio. El tesoro moral de la humanidad es esta invitación continua a la libertad. Fascinante, ¿verdad? Con todo lo que se ha dicho y escrito y descubierto y filosofado y argumentado y sentenciado y profundizado, al final, a cada cual le toca elegir, ningún mecanismo puede sustituirme. He aquí por qué cada corazón debe responder a la pregunta acerca de lo que busca. Es la valoración extrema del yo personal, único e irrepetible: nadie, ni los padres, ni los profesores, ni la sociedad, ni la Iglesia, ni tampoco el movimiento puede sustituirnos en esa respuesta: «El yo es relación directa e inmediata con el Misterio».En las largas horas de la intensa asamblea se abordan dramas y nuevos descubrimientos, certezas y vicisitudes. La profesora entusiasmada con sus chicos, el padre en dificultad, el universitario aventurero, el psiquiatra dubitativo, la abogado triunfadora, el líder popular y el empresario preocupado por el futuro de su país. Venezuela, Perú, México, Argentina, Chile, Paraguay… Un corazón humano en la realidad de América Latina, donde es más fácil ceder a los sentimientos que a la reflexión personal. Un contexto social áspero, extremo, siempre incumbente, provocador, que supone una suerte de aguijón, una necesidad que urge, casi sin interrupción, una reflexión sobre el yo, las obras y la presencia social. Junto a Carrón, toma la palabra Giorgio Vittadini: «Las obras son fundamentales para mostrar a todos la novedad que el cristianismo introduce en el mundo; las obras son el fruto de la fe, manifiestan la presencia real de Cristo. Si la fe no genera un cambio, al cabo de un tiempo, deja de tener interés».Como en un multitudinario raggio giussaniano la experiencia se desnuda hasta lo esencial, descendiendo cada vez más en profundidad. En el encuentro con Cristo, ¿no se ha movido acaso la parte más íntima y desconocida de cada uno de nosotros? «¿No ardía nuestro corazón mientras él hablaba?». «Salvando la distancia entre el hombre y Dios, haciéndose a un tiempo sacerdote y víctima, Él nos ha alcanzado con su iniciativa de amor. Somos hijos, no el resultado de las circunstancias». Es este el tema que recorre los días del encuentro y que aparece, tal cual, en el documento final de Aparecida (donde hace unos meses se celebró la asamblea del CELAM, inaugurada por el Papa) que “dom” Filippo Santoro, obispo de Petrópolis, presentó a la Asamblea.Somos hijos, insiste en varias ocasiones Carrón, no huérfanos: es este el punto de partida, el dato concreto que nos pone en movimiento. Pero, ¿somos conscientes de ello? «Es necesario partir de la piedad con la que Cristo nos mira, porque sólo ésta nos saca de la indolencia y de la insensibilidad. Tú eres mirado así y, por eso, miras así a los demás». ¿Y cuando el otro supone un problema? ¿Cuando no responde, cuando no corresponde? ¿Si no reacciona como debería? ¿Si se equivoca continuamente? ¿Si te desilusiona? «El otro es un misterio, no un mecanismo. La única forma verdadera de relación es el testimonio». Nos ofrece además una imagen sorprendente: «¿Cuántas veces debe sonreír una madre para poder arrancar una sonrisa a su niño? ¿Creéis que se puede calcular? ¿Acaso es un peso para ella?». Revelación desarmante y desarmada que nos conduce hasta el punto esencial, a la sonrisa de Jesús mientras pregunta: «¿Qué buscáis?». En la mente, las orillas del lago Tiberíades se convierten en los grises rascacielos de São Paulo. «Ahora, sucede ahora. Reconocer Su presencia es siempre un acto de la libertad, que se renueva».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;----------------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;«La naturaleza misma del cristianismo consiste, por lo tanto, en reconocer la presencia de Jesucristo y en seguirlo. Esta fue la extraordinaria experiencia de aquellos primeros discípulos que, al encontrar a Jesús, se quedaron fascinados y llenos de estupor ante la excepcionalidad de quien les hablaba, ante el modo en cómo les trataba, respondiendo al hambre y a la sed de vida que tenían en el corazón. Juan el evangelista nos dejó la viva descripción del impacto que produjo la persona de Jesús sobre los dos discípulos que lo encontraron, Juan y Andrés. Todo comienza con una pregunta: “¿Qué buscáis?” (Jn 1, 38). A esta pregunta le sigue la respuesta: “Venid y veréis” (Jn 1, 39). Esta narración permanecerá en la historia como la única síntesis del método cristiano». (del documento Conclusivo de la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y del Caribe, Aparecida, 13-31 de mayo 2007, par. 244)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-680565562367667389?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/680565562367667389/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=680565562367667389' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/680565562367667389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/680565562367667389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2008/05/somo-hijos-no-hurfanos.html' title='Somo hijos, no huérfanos'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-7742678050062575298</id><published>2008-04-21T19:00:00.000-07:00</published><updated>2008-04-21T19:02:05.518-07:00</updated><title type='text'>Abril</title><content type='html'>un gran viaje del Papa... sus 81 años y sus tres años de Pontífice... gracias Señor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/people/Manuel_Antonio_Zuniga_Aranda/1153750122" title="Perfil de Facebook de Manuel Antonio Zuñiga Aranda" target="_TOP"&gt;&lt;img src="http://badge.facebook.com/badge/1153750122.41.1894760190.png" border="0" alt="Perfil de Facebook de Manuel Antonio Zuñiga Aranda" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-7742678050062575298?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/7742678050062575298/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=7742678050062575298' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/7742678050062575298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/7742678050062575298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2008/04/abril.html' title='Abril'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-6740073467093953790</id><published>2008-02-06T10:36:00.000-08:00</published><updated>2008-02-06T10:41:24.952-08:00</updated><title type='text'>MIERCOLES DE CENIZA</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/R6n_RfrjZOI/AAAAAAAAABI/3RR_vzakeTs/s1600-h/miercoles+de+ceniza.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163939123784017122" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/R6n_RfrjZOI/AAAAAAAAABI/3RR_vzakeTs/s320/miercoles+de+ceniza.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;Por desgracia las sugestiones de las riquezas materiales impactan en profundidad en la vida moderna’, sostuvo y atribuyó a ellas la necesidad de los católicos de ir contracorriente para ‘imitar a Jesús que se hizo pobre para enriquecer su pobreza’.&lt;br /&gt;‘La conquista del éxito, el deseo de prestigio y la búsqueda de la comodidad, cuando absorben totalmente la vida hasta excluir a Dios del proprio horizonte, ¿Conducen verdaderamente a la felicidad?, ¿Puede existir verdadera felicidad prescindiendo de Dios?’, cuestionó.&lt;br /&gt;Al respecto sostuvo que la experiencia demuestra que no se es feliz sólo por el hecho de satisfacer las propias esperanzas y exigencias materiales, porque ‘la única alegría que colma el corazón humano es la que viene de Dios’&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-6740073467093953790?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/6740073467093953790/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=6740073467093953790' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/6740073467093953790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/6740073467093953790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2008/02/miercoles-de-ceniza.html' title='MIERCOLES DE CENIZA'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/R6n_RfrjZOI/AAAAAAAAABI/3RR_vzakeTs/s72-c/miercoles+de+ceniza.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-8872911101839379783</id><published>2007-12-26T18:09:00.000-08:00</published><updated>2007-12-26T18:12:27.199-08:00</updated><title type='text'>NAVIDAD</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/R3MKAKBgcpI/AAAAAAAAABA/4hSnZVRM23o/s1600-h/26+de+diciembre.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148469796821562002" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/R3MKAKBgcpI/AAAAAAAAABA/4hSnZVRM23o/s320/26+de+diciembre.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;color:#ffff99;"&gt;“Encontraran a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre”. Esta es la señal que los ángeles dieron a los pastores y que nosotros con fe humilde también queremos ver. Todo el revuelo de compras, saludos, preparación comidas especiales que vivimos en estos días y que recién a esta hora comienzan a aquietarse, topan con esta señal. Nada prodigioso, nada extraordinario, nada espectacular se nos da como señal. Si ponemos atención al contemplar el pesebre, nuestros ojos verán solamente un niño envuelto en pañales que, como todos los niños, necesita los cuidados maternos; un niño que ha nacido en un establo y que no está acostado en una cuna, sino en el lugar donde comen los animales. Esta es la señal de Dios: la extrema humildad, reflejada en un pequeño recién nacido, en la pobreza de aquel pesebre, en la necesidad de ayuda. Sólo quienes se acerquen de esta misma manera podrán ver que en este niño se ha realizado la promesa del profeta Isaías que hemos escuchado en la primera lectura: “un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. La soberanía reposa sobre sus hombros”. Esta es la señal para siempre y nunca habrá otra. La señal de Dios es la sencillez. La señal de Dios es que Él se hace pequeño por nosotros y por nuestra salvación. Éste es su modo de llevar la soberanía. Dios no viene a aplastarnos con su poder; no viene a imponerse por la fuerza; no viene entre luces y grandiosidad. Dios se acerca a nosotros como un niño indefenso y necesitado de nuestra ayuda. Por eso, ya no hay temor, como escuchan asombrados los pastores: “no teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo”. Ahora, por la infinita misericordia de Dios, sólo hay espacio para la alegría porque Dios se ha hecho pequeño para que nosotros pudiéramos comprenderlo, acogerlo, amarlo, estrecharlo con amor en nuestros brazos como se hace con un recién nacido. En la noche de Belén Dios se ha vuelto definitivamente a nosotros, Él ya no está lejos. No es desconocido. No es inaccesible a nuestros ojos. Se ha hecho niño por nosotros y así ha disipado toda ambigüedad. Se ha hecho nuestro prójimo, restableciendo también de este modo la imagen del hombre que a menudo se nos presenta tan poco atrayente. Dios se ha hecho don por nosotros. Se ha dado a sí mismo. Por eso Navidad se ha convertido en la fiesta de los regalos para imitar a Dios que se ha dado a sí mismo. Dejemos que esta dulce verdad hiera nuestro corazón, nuestra alma y nuestra mente, para poder hacer nosotros lo mismo. Para convertirnos en obsequio para los demás, para vivir realmente la grandeza de este amor; del amor que este mismo Niño nos enseñará como mandamiento nuevo, y que establece en el mundo la verdadera paz, justicia y solidaridad. He aquí el secreto de nuestra fe, de nuestro ser cristiano porque “el cristianismo no (ha nacido) como fruto de nuestra cultura o como descubrimiento de nuestra inteligencia... se (ha revelado en la pequeñez) en hechos, en acontecimientos que constituyen una realidad nueva dentro del mundo, una realidad viva, en movimiento. La realidad cristiana consiste en el misterio de Dios que ha entrado al mundo (humilde, sencilla y pobremente) como una historia humana” (LG). Que Dios nos permita vivirlo así.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-8872911101839379783?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/8872911101839379783/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=8872911101839379783' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/8872911101839379783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/8872911101839379783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2007/12/navidad_26.html' title='NAVIDAD'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/R3MKAKBgcpI/AAAAAAAAABA/4hSnZVRM23o/s72-c/26+de+diciembre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-6651412683323710193</id><published>2007-12-17T17:16:00.000-08:00</published><updated>2007-12-17T17:19:28.152-08:00</updated><title type='text'>NAVIDAD</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/R2cgC6BgcoI/AAAAAAAAAA4/Pj34ULv5w-E/s1600-h/benettoXVI.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5145116333601485442" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/R2cgC6BgcoI/AAAAAAAAAA4/Pj34ULv5w-E/s320/benettoXVI.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:130%;color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;La Navidad es una fiesta cristiana y sus símbolos -entre ellos especialmente el Belén y el árbol adornado de dones- constituyen referencias importantes al gran misterio de la Encarnación y del Nacimiento de Jesús, que la liturgia del tiempo de Adviento y de la Navidad evocan constantemente.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:130%;color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;Este vetusto abeto –dijo el Papa refiriéndose al árbol-, cortado sin dañar la vida del bosque, adecuadamente adornado, permanecerá junto al Belén hasta el final de las festividades navideñas. Es un significativo símbolo de la Navidad de Cristo, porque con sus hojas siempre verdes recuerda la vida que no muere"."El árbol y el Belén -continuó- son elementos de aquel clima típico de la Navidad que forma parte del patrimonio espiritual de nuestras comunidades. Es un clima impregnado de religiosidad y de intimidad familiar, que debemos conservar también en la sociedades actuales, donde a veces parecen prevalecer la carrera al consumo y la búsqueda de bienes materiales.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-6651412683323710193?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/6651412683323710193/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=6651412683323710193' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/6651412683323710193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/6651412683323710193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2007/12/navidad.html' title='NAVIDAD'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/R2cgC6BgcoI/AAAAAAAAAA4/Pj34ULv5w-E/s72-c/benettoXVI.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-1196506169809123483</id><published>2007-11-21T17:34:00.000-08:00</published><updated>2007-11-21T17:37:20.033-08:00</updated><title type='text'>Comienzo</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#330000;"&gt;S&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;e comienza de verdad sólo cuando sucede algo que provoca nuestra vidaSeptiembre, vuelta a clase. ¿Acaso volver al colegio o al trabajo significa exiliarse de uno mismo o dejar atrás lo que se desea? El sentido del deber que se invoca después de las vacaciones, lo que nos toca por obligación o necesidad ¿consiste acaso en apartarse de lo que somos y entrar en una especie de prisión? Hablando a los responsables internacionales de CL, Julián Carrón observaba que «la afirmación del yo, cuando no corresponde a su verdadera naturaleza, acaba siendo una prisión. ¿Por qué? ¿Cuál es su naturaleza? ¿Es lo que tiene que hacer, lo que sabe hacer (y que nunca logra satisfacerle), o es la relación con el Misterio? A menudo todos nos ahogamos en la mentalidad dominante, pues en este aspecto pensamos igual».Empezar el curso significa que “yo” vuelvo a clase con toda la amplitud de mi humanidad, ya sea estudiante, profesor o padre. Porque el deseo del yo excede cualquier logro o desilusión, resiste bajo un cúmulo de detritos. Si no soy yo el que vuelve a empezar, nada recomienza de verdad y el mundo sigue indiferente su carrera. De ahí que las circunstancias nos encuentren a veces cautivos o aburridos ya el primer día.Sólo cuando reanudamos el curso tomando en serio las preguntas y urgencias que expresan la sed de significado que nos constituye, la realidad cotidiana abre su tesoro de ocasiones, descubrimientos y encuentros. De lo contrario, la escuela –como cualquier otro ambiente en el que nos movamos– acaba siendo un espacio desierto, anónimo, donde las personas muestran tan sólo su aspecto exterior, más superficial y, a menudo, violento. Y en lugar de aulas, clases y relaciones en que aprender a ser libres, queda un circo de medio esclavos; en lugar de esperanza para el futuro del País, una emergencia social. «Las crisis de la enseñanza –escribía en un artículo Péguy al inaugurarse el curso escolar en 1904– no son crisis de enseñanza, son crisis de vida. Una sociedad que no enseña es una sociedad que no se ama, que no se valora. Justo el caso de la sociedad moderna». La escuela no vive apartada del mundo, es más bien raíz y fruto de un pueblo. Sin embargo, ningún sociólogo, pedagogo o ministro, puede despertar al yo de tal manera que asuma su protagonismo en el ámbito educativo, es decir, en el de la libertad. Hace falta un encuentro singular. Por experiencia sabemos que nos sentimos libres cuando encontramos algo o alguien que satisface nuestro deseo de plenitud. Aunque nos vendan falsas promesas de libertad, todas se derrumban ante una demanda sincera de verdadera liberación.En una situación tan difícil, ¿dónde están los encuentros con personas capaces de devolvernos protagonismo y de rescatar la enseñanza haciendo de la educación una aventura para entrar en la realidad y hacerse hombres? Este número de Huellas presenta algunos de ellos. Con sus reportajes sobre el Meeting, la Asamblea de Responsables y el tiempo del verano muestra como «se comienza de verdad sólo cuando sucede algo que provoca nuestra vida; lo que no supone una provocación para la vida nos hace perder tiempo y energía, y nos impide la verdadera alegría» (L. Giussani en una reunión de profesores en Viterbo, en agosto de 1977).¡A todos os deseamos un verdadero comienzo de curso!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-1196506169809123483?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/1196506169809123483/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=1196506169809123483' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/1196506169809123483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/1196506169809123483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2007/11/comienzo.html' title='Comienzo'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-1397224310817605996</id><published>2007-10-15T08:42:00.000-07:00</published><updated>2007-10-15T08:47:34.930-07:00</updated><title type='text'>LA HERIDA DE LA BELLEZA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#cc0000;"&gt;El hombre, hambre insaciable de identidad que sólo una “palabra” viva y hecha carne puede saciar. a cargo de Edoardo Rialti«Este libro os romperá el corazón, y os mostrará por qué vuestro corazón necesitaba romperse». Con esta frase se reseñaba una de las novelas de Michael O’Brien, el escritor y pintor canadiense autor de El Padre Elías: un Apocalipsis. Sus protagonistas son hombres humillados y heridos, aparentemente de poca importancia, cuyas “pequeñas” decisiones y su camino hacia el amor y la verdad resultan ser decisivos para el destino del mundo, capaces de llevar a los demás hombres amor y libertad. Se ha comparado a O’Brien con autores de la talla de Flannery O’Connor, Graham Green o C.S. Lewis.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Usted se ha referido muchas veces a la pérdida de la paternidad y la filiación espiritual como a una de las heridas más graves del hombre moderno. En los últimos Ejercicios espirituales de la Fraternidad de CL Julián Carrón nos ha reclamado insistentemente a nuestra dependencia original del Misterio de Dios. Todo hombre es «relación directa, exclusiva con Dios, cosa que se refleja en que somos necesitados, mendigos». ¿Qué significado tiene en su propia vida descubrirse hijo, mendigo del Misterio?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Esta aparente contradicción –la de ser a la vez hijos y mendigos– en realidad no lo es. Para Dios somos seres amados, aunque en nosotros se haya dañado su imagen y semejanza. Somos como mendigos porque nuestro ser es profundamente pobre, nuestra inteligencia se ha visto oscurecida y nuestra voluntad debilitada por la caída del hombre, y seguimos siendo capaces de hacer el mal. A pesar de todo, nuestro Padre ama en nosotros la imagen del hijo; Él ve que verdaderamente estamos en Él, según su propio plan, “desde el principio”, como dice la Escritura. Como el hijo pródigo que vuelve a su padre como mendigo, nosotros no reclamamos ningún derecho para nosotros mismos. Abrimos confiadamente nuestras manos y nuestro corazón sobre los que Él derrama aquello que necesitamos –sobre todo nos otorga la identidad de ser auténticos hijos. Somos mendigos, pero mendigos muy amados. Cristo ha vivido con nosotros y por nosotros ha muerto, compartiendo nuestra pobreza. Él desea llevarnos con él al palacio real, como legítimos herederos del Reino. En mi propia vida he recibido gracias poderosas cuando he rezado en condiciones de debilidad, sin mérito alguno por mi parte, cuando no tenía nada que ofrecer al Señor más que cierta confianza en Sus promesas. A medida que envejezco me doy más cuenta de que debo hacerme joven de corazón, y volver a ser como un niño pequeño. En este sentido puedo decir que la pobreza es mi única riqueza, y que, de manera extraña, ha sido fuente de un gran gozo. Cuando somos así de pobres es cuando permitimos que nuestro Padre nos lo dé todo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Qué le sucede al hombre cuando se extravía o rechaza esta relación?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si no maduramos en Cristo –es decir, hasta que no volvamos a ser como niños–, somos como adolescentes inquietos que quieren ser “independientes”, que rechazan la autoridad y los límites de cualquier tipo, pensando que así serán “más libres”. En el peor de los casos esto se convierte en un modo de vivir que provoca una ceguera cada vez mayor y graves malformaciones en la propia percepción y en las propias acciones. En cierto sentido, una persona moderna sin fe está a la deriva en un cosmos desorientado. Vive en un mundo plano, que carece de sentido, aun estando lleno de estímulos poderosos y de mucho ruido. No se conoce a sí mismo y por eso intenta colmar su hambre de identidad con la inmediatez de las sensaciones físicas, a través del poder y la manipulación de los demás, de la droga de las ideologías de la revolución social, con falsas “espiritualidades” que tapan el vacío que se abre en su interior, o convirtiendo diferentes cosas en auténticos ídolos. Como resultado de ello, aunque busca continuamente el amor, si no desarrolla la auténtica responsabilidad que el amor genera, se vuelve cada vez menos capaz de ofrecer el don de sí mismo como persona única. Conozco bastante bien esta dinámica, porque así es como yo viví parte de mi juventud. Estaba completamente ciego, y lo que es peor, no sabía que lo estaba y consideraba mi ceguera como una forma superior de ver.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Muchas veces el Santo Padre ha sostenido que encontrar a Cristo es encontrar la Suprema Belleza, y que la belleza abre una herida en el corazón del hombre. El hombre queda herido por Cristo. ¿Puede ayudarnos a comprender cómo una belleza que produce una herida puede ser una ayuda para el camino del hombre?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La belleza en la creación es expresión de la belleza de Aquel que la ha creado. Es una forma de lenguaje, palabras que se encarnan en nuestro Padre celestial, dador y redentor a través de su Hijo, mediante el dulce fuego del Espíritu Santo. Somos conscientes de ello antes incluso de conocer su verdadero significado, porque Dios lo ha inscrito así en nuestra naturaleza. Si existen cosas en la creación material, en el arte o en la experiencia humana que nos hacen caer de rodillas en actitud de reverencia y admiración, ¡qué no será cuando nos encontremos ante el rostro escondido de Dios a la luz de la eternidad! Platón dice que la filosofía nace del “estupor”, de una admiración reverencial ante un misterio –un misterio que de cualquier manera habla a nuestra alma y que dice que “este”, “aquí” y “ahora” es el momento preciso de un descubrimiento, de un desvelarse del verdadero significado de mi existencia según modalidades que sobrepasan la razón–. También la poesía nace del estupor, incluso el amor nace del asombro ante el milagro del ser de la persona amada. A través de encuentros como estos llegamos a darnos cuenta de que formamos parte de una Gran Historia, una obra de arte grande y maravillosa, una obra maestra viva que sigue creciendo, no un producto cultural muerto y mucho menos una máquina. En realidad las artes son lenguajes del espíritu humano, en todo caso co-creaciones, el espíritu humano y el Espíritu Santo que colaboran para ofrecer belleza nueva al mundo. Pero dentro de este asombro encontramos también la conciencia de que todavía no hemos alcanzado la plena recapitulación de todas las cosas en Cristo, que el mundo que nos rodea y nuestra vida interior sufren todavía los daños causados por la caída del hombre. Cuando hacemos silencio dentro de nosotros, cuando permanecemos en actitud de profunda y silenciosa escucha ante una obra de arte, ante otra alma humana o ante un fenómeno del mundo natural (contemplando el mar, escuchando el canto de la alondra, observando la perfecta simetría de una piña o la inmensidad de las constelaciones de estrellas), experimentamos a la vez gozo y dolor. Se puede percibir una ausencia, como la que experimenta el enamorado al separarse de su amada. Se advierte un estremecimiento, como la emoción profunda que experimentamos cuando nos conmueve una pieza de música. ¿Por qué hay personas que lloran al escuchar una sinfonía y no pueden explicar por qué lo hacen? Son lágrimas que curan y consuelan, y que al mismo tiempo conllevan una tristeza, ¿pero por qué tristeza?, porque en la profundidad del alma hemos encontrado una “palabra” viva y hecha carne, hemos encontrado al Espíritu que habla a través del artista. En cierto sentido la obra de arte nos libera, y por eso la herida es dulce; gracias a ella llegamos a conocer un poco mejor lo que somos, nuestro valor eterno, la verdad plena del hombre –su grandeza y su iniquidad. Así experimentamos el gozo por lo que hemos descubierto y el dolor por haber estado ciegos y por el largo camino que nos queda por recorrer.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En su novela, el padre Elías encuentra siempre consuelo cuando se descubre amado por otros hasta el sacrificio. Sus padres, Pawel, el padre Mateo, Ana, el Santo Padre... en ellos él se reconoce alcanzado por el amor y el sacrificio del mismo Jesucristo que les ha «atraído hacia Sí en la dinámica de su entrega». La Eucaristía nos adentra en el acto oblativo de Jesús. No recibimos solamente de modo pasivo el Logos encarnado, sino que nos implicamos en la dinámica de su entrega (cf. Benedicto XVI, Deus Charitas est). ¿Es esto lo que olvidan y rechaza los demás prelados de su novela que ceden a las mentiras del poder del mal? Cree usted también, como don Giussani que la grave culpa de cierta Iglesia ha sido y sigue siendo la de «avergonzarse de Cristo»?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Totalmente. Es el amor el que nos muestra quiénes somos ¿Y quién es el amor perfecto? Jesús en la Santísima Trinidad, en la Cruz, en la Eucaristía. ¿Nos avergonzaríamos de la persona amada delante de los hombres? ¿Nos daría miedo que otros la conocieran? ¿Nos avergonzaríamos de nuestra esposa y de nuestros hijos? ¿Los esconderíamos y llegaríamos a olvidarnos de ellos por miedo a que nos causaran dificultades o tensiones con la gente que no sabe lo que es la familia y el matrimonio? Si fuera así no conoceríamos de verdad a los que amamos y no querríamos su bien. ¿Por qué entonces actuamos así con nuestro Divino Amado? Un error que muchas veces se intenta racionalizar mediante el argumento de las “consideraciones estratégicas” y no me refiero a prudencia o perspicacia, sino más bien a esa continua tendencia humana a apoyarse en las propias capacidades o lo que uno conoce para valorar lo que está bien o para evitar lo que puede ser un problema. Muchas personas de buena voluntad sucumben hoy en día a una falsa interpretación del argumento del “mal menor”. Es muy peligroso convertirse en un “estratega de Cristo”: con demasiada facilidad nuestra humana forma de pensar reemplaza la mente de Cristo; con mucha frecuencia un neo-gnosticismo inconsciente puede infectar el proceso de discernimiento y entonces el ejercicio de los dones espirituales se debilita y se amortigua, perdemos de vista con demasiada facilidad la llamada de Nuestro Señor a ser “signo de contradicción”, si se me permite usar las proféticas palabras de Simeón en el segundo capítulo de san Lucas. ¿No nos encontramos todos frente a esta prueba, por grandes o pequeños que seamos? Ante pruebas como esta la persona se juega su propia identidad, muchas veces sin darse cuenta de ello. Con decisiones como estas nos acercamos a Jesús o nos alejamos de él. Se trata –en una palabra– del misterio de la cruz.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Usted es gran admirador de la obra de Tolkien y de Lewis; por otra parte más de una vez ha avisado del peligro de la “corrupción de la imaginación”, presente en muchas novelas juveniles contemporáneas de género fantástico. ¿Cuál es a su juicio la diferencia entre una buena obra de este género y una mala?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La respuesta a esta pregunta requeriría todo un libro, pero con unas cuantas ideas se puede ayudar a comprender el problema. El hombre es un ser simbólico y los símbolos desempeñan un papel crucial en la construcción de su capacidad de conocer y en la formación de su conciencia moral. La conciencia ejerce su influencia sobre nuestra manera de percibir y por lo tanto sobre nuestra manera de actuar. Si malinterpretamos el simbolismo, confundimos nuestra capacidad de conocer las cosas por lo que son, lo cual nos hace vulnerables a la deformación de nuestra percepción y de nuestras acciones. Por ejemplo, muchas novelas fantásticas utilizan la simbología de la brujería y de la magia como metáforas o dinámicas de su trama, presentándolas ante los jóvenes lectores como moralmente neutrales y en algunos casos como bienes positivos. Claramente esta es una corrupción del orden moral del cosmos. Tolkien puso claramente en evidencia en su ensayo Sobre los Cuentos de Hadas que lo importante no es que el autor se aleje del orden físico del universo, puede hacerlo cuanto quiera siempre que tenga cuidado de ser fiel al orden moral del universo. Una fantasía sana –“la imaginación bautizada” o la imaginación hecha carne– genera en nosotros admiración, y ésta a su vez lleva a que el hombre reconozca dentro de sí el sentido de lo trascendente, la maravilla en la que vivimos, nos movemos y existimos. Por el contrario, una fantasía corrompida introduce al lector en un mundo de estímulos viscerales, de escalofríos, de ego, de una percepción falsa de sí mismo. Aún así, se pueden encontrar algunos “valores” y aspectos tradicionales de la fantasía, pero estos pondrán de manifiesto sus propias contradicciones internas. Al final genera en el joven lector una confusión moral que puede dar lugar a potentes y negativos modelos de comportamiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-1397224310817605996?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/1397224310817605996/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=1397224310817605996' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/1397224310817605996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/1397224310817605996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2007/10/la-herida-de-la-belleza.html' title='LA HERIDA DE LA BELLEZA'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-8355061553280453466</id><published>2007-09-18T17:48:00.000-07:00</published><updated>2007-09-18T17:57:27.821-07:00</updated><title type='text'>AMISTAD</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/RvBz61RSr0I/AAAAAAAAAAw/E7Xk8ViHXvE/s1600-h/Caminando.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5111713031634726722" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/RvBz61RSr0I/AAAAAAAAAAw/E7Xk8ViHXvE/s320/Caminando.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#ffcc66;"&gt;&lt;em&gt;«Si te haces amiga de cinco, podrás llegar a cincuenta más»&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;En la Universidad Católica de Milán a comienzos de los años 70 faltaba una presencia cristiana comunitaria y visible.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Pero un grupo de chavales tuvo la suerte de entablar amistad con don Giussani: «Interviniendo con mucha discreción, trataba de comunicarnos toda la belleza de la experiencia cristiana y enseñarnos que lo prioritario era anunciarla al mundo,antes que rebatir los juicios ajenos»Laura Cioni&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hacia comienzos de los 70 don Giussani se había apartado de la dirección del movimiento en la Universidad. Tenía algunas mañanas libres y, por una singular predilección, yo pasaba muchas de ellas con él en vía Martinengo, en la pequeña habitación de la planta baja que hacía las veces de dormitorio y de despacho. Ahí recibía a las personas que iban a verle y atendía las continuas llamadas de teléfono, que interrumpían el resto de sus múltiples tareas diarias. Él leía o escribía, yo estudiaba. Aprovechábamos para hablar de muchas cosas y cada vez que respondía al teléfono me sorprendía. Toda su atención se fijaba en la persona que hablaba por el otro lado, sin reserva. Años más tarde me conmoví al escucharle decir que verme a mí era como ver sus hijos multiplicarse por mil.En el primer piso, vivía el padre Scalfi, que a media mañana le ofrecía el chai, el té al estilo ruso. Era precioso ver cómo estos dos hombres, unidos por el mismo ideal de servicio a la Iglesia, gozaban de su mutua compañía en el breve espacio de tiempo de un té. Don Giussani llamaba al padre Scalfi su “superior”, porque vivía en el piso de arriba, y se saludaban por la escalera con voces vigorosas. Fuera, el jardín de las Hermanas de la Caridad de la Asunción estaba lleno de rosales, y una glicinia trepaba por el muro del convento con su tronco nudoso. Todos los años tenía una floración espectacular. En el suelo de la habitación, pegado a la pared, había siempre un reguero de polvillo blanco: a don Giussani le aterraban los insectos, y los mantenía severamente a raya.Devolver la carnalidad a la vida cristianaUna mañana le encontré leyendo la Biblia. Cerró la página sobre la que se había detenido y me recibió citando un pasaje del Evangelio: «¿Cómo pueden los invitados a la boda ayunar, cuando el esposo está presente?», y lo comentó: «Este es el concepto de penitencia cristiana». Para él la penitencia coincidía con la alegría por la presencia de Jesús, y esto se dibujaba en su rostro. Decía a menudo que «nuestra posición devuelve la carnalidad a la vida cristiana, como no sucedía desde los tiempos de los Padres de la Iglesia». Recuerdo que una vez, hablando del carácter débil de una amiga común, utilizó esta metáfora: «La ternura no son sólo las flores, la ternura es un tronco».Sobre el tema de la alegría, uno de los recuerdos más vivos de su paso por la Universidad Católica fue el momento en el que, estando en el primer claustro, a la altura del aula Juan XXIII, le saludó una pareja de novios. Él se puso entre los dos, les acompañó un rato, deprisa, como siempre, y aprovechó para recordarles las palabras de san Pablo: Hilarem datorem Deus diligit.Casi en el mismo lugar, pocos años después, cuando me convertí en responsable de la comunidad, que entonces contaba con casi quinientas personas, y me preguntaba cómo podría llevar a cabo una tarea tan comprometida, él me dio la indicación que desde entonces siempre he seguido, incluso en condiciones de vida distintas: «Tú hazte amiga de cinco, y así podrás llegar a cincuenta más». Y así fue: yo quedaba con Simone, Amicone, Intiglietta, Banterle y Fontolan, y leíamos juntos el Miguel Mañara y La anunciación a María. Nos hicimos amigos para la vida, aunque ahora vernos no es tan fácil como antes. Ellos tenían mucha más facilidad de relación que yo, dilataron lo que sucedía entre nosotros y lo comunicaron a sus amigos, y así conocieron, entre otros, a Testori, a Tobagi y a muchas otras personalidades significativas de aquellos años tan combativos. Nació también Kaccomatto (se aludía a la expresión “jaque mate”), un periódico que citaba a Shakespeare junto a cartas de los militantes de extrema izquierda de Lotta Continua.Aquella carta dirigida a Pasolini y jamás enviadaPero, volviendo a la habitación de vía Martinengo, ¡qué conmoción ver a don Giussani leyendo la noticia de la muerte violenta de Pasolini y en su mesa una carta dirigida al escritor que ahora ya no se terminaría, en la que expresaba una consonancia profunda con las posiciones sostenidas por él en muchos artículos del Corriere della Sera!Habíamos alquilado dos locales para nuestras reuniones en el sexto piso de un viejo edificio en la calle Magenta. Entonces nos llamábamos “las guardias rojas”, nombre de guerra, nombre clandestino que don Giussani desaprobaba. A pesar de esto subía al local y participaba en nuestras reuniones y en las comidas que teníamos a continuación. No teníamos espacio alguno para reunirnos en la universidad, para organizar nuestra presencia, para escribir pancartas y carteles donde expresar nuestros juicios, para discutir: el uso del aula san Giovanni se nos concedería más tarde. Eran años en los que la experiencia de Comunión y Liberación estaba muy aislada en el mundo eclesial y civil. En la Católica el rector Lazzati no veía con simpatía a CL, aunque algunos profesores, sobre todo en la facultad de Filosofía y Letras, apreciaban la presencia de nuestro movimiento. Los grupos extraparlamentarios trataban de impedir, a menudo con violencia, cualquier expresión pública en la universidad y en las escuelas que no comulgara con ellos. Esto nos llevó a asumir una pesada postura defensiva, que al final resultaba asfixiante. Don Giussani, interviniendo con mucha discreción desde fuera, trataba de hacernos comprender lo hermosa que era la experiencia cristiana, y nos hacía ver que esto era lo primero que teníamos que comunicar, antes que rebatir puntillosamente los juicios ajenos. Y nos hizo corregir un periódico mural que habíamos colgado fuera de la Católica, para que la frase inicial no expresara nuestra reacción a la ideología, sino la experiencia cristiana que vivíamos. Este fue, a mi parecer, el primer cambio de ruta que se expresaría plenamente en Riccione en el año 76, que comenzó a influir en nuestro modo de razonar. La fiesta por la subida de precios del comedor universitario, forma irónica de protesta de los estudiantes en un lugar que no habría admitido una contestación dura por parte de los católicos, tuvo este origen remoto y dejó admirado a todo el mundo académico, desde los profesores a los bedeles, que se encontraron con los claustros invadidos por pacíficas y divertidas contestaciones. Era una forma de reaccionar a una decisión injusta que nunca antes se había visto por allí. Y la subida se retiró.La cita de las 8.30 en el Aula MagnaAl principio las clases de don Giussani no eran muy frecuentadas por los estudiantes. Por raro que parezca, tampoco los estudiantes del movimiento asistían a la cita de las 8.30 en el Aula Magna los martes, miércoles y jueves, cuando se impartían los dos cursos sobre el sentido religioso y sobre la Iglesia. Con frecuencia don Giussani lamentaba no poder preparar las clases con cuidado, a causa de los crecientes compromisos en la guía del movimiento. Sin embargo, aquellas clases eran seguidas con atención, y desde la cátedra los asistentes se veían constantemente interpelados sobre su propia experiencia y también para intervenir con preguntas y observaciones, cosa entonces muy novedosa en los cursos universitarios. En una de las tres horas don Giussani había organizado una serie de seminarios y el Aula Magna se llenaba de pequeños grupos de estudiantes que debatían bajo la guía de expertos los problemas más variados concernientes a la exégesis, la literatura, la Iglesia en el Este europeo o la educación. Don Giussani supervisaba e intervenía cuando alguien necesitaba alguna aclaración. Su mirada era muy penetrante, parecía escrutar al interlocutor, y esto incomodaba a algunos. Su hablar, a pesar de su voz ronca, era limpio y nunca perdía el hilo del discurso, ni siquiera en la espesura de largas digresiones. Escuchar era como comer un pan bueno y sabroso. Y poco a poco el Aula Magna se llenó, pues los que asistían habían corrido la voz, admirados por aquella enseñanza tan antigua y tan actual, y ese fue el método infalible de una influencia de la que ahora todo el movimiento goza a través de la Escuela de comunidad. Un recuerdo muy vivo es el de la escalera F, en donde se encontraba el pequeño despacho reservado a los profesores de Introducción a la Teología. Durante la hora de tutoría de don Giussani, ¡cuántas personas subían y bajaban los escalones de esa escalera F, cuántas decisiones importantes se tomaron en aquel despacho! Algunas de ellas, decisivas para todo el movimiento: la idea de confraternidad, más tarde de Fraternidad, nació allí, de la necesidad expresada por los que se licenciaban y pensaban en casarse y querían continuar la experiencia del CLU. Podría citar los nombres y apellidos de los que inspiraron esta idea, como también los de un amigo inteligente y escéptico con el que me crucé un día por la escalera, después de una conversación con Giussani, y cuyo rostro me impresionó, porque era como el de un niño.Una cena en Trezzano sul N.Una noche aquel puñado de amigos organizó una cena en Trezzano sul Naviglio, y don Giussani participó en la fiesta. Éramos cerca de treinta. En el momento culminante, Simone sacó de no se sabe dónde un sombrero y se lo regaló, ante la sorpresa divertida de todos. Después empezamos a bailar: era precioso estar juntos de esta forma, se respiraba la amistad de los mejores momentos. En un determinado momento don Giussani interrumpió el baile y nos dijo más o menos lo siguiente: «Es hermoso ver la armonía que hay entre vosotros, ver lo contentos que estáis esta noche. Pero cuando descubráis dentro de la alegría del baile una nota de tristeza, os daréis cuenta de una belleza todavía más grande. Os deseo que este momento llegue pronto».El último recuerdo me afecta de forma muy personal. Cansada por la responsabilidad de la guía, me había ido a descansar unos días a la montaña, y me había llevado únicamente la Biblia. La leía y releía hasta que me detuve en un versículo del Cantar de los Cantares que me pareció muy hermoso: «¿Quién es esa que viene del desierto, apoyada en su amado?». Cuando volví a Milán se lo conté a don Giussani y él me dijo: «Tú vienes del desierto del afecto y hoy seguirías a Jesús a cualquier lugar. Lo que aún tienes que reconocer es el signo, y ese signo somos nosotros». Aquel día fue decisivo para la definición de mi vocación, si no en la forma que reconocería más tarde sí como cauce en el que se desarrollaría.Estos episodios que he contado representan instantes de verdad que son como semillas en la tierra de la memoria; los ofrezco en esta fiesta del 50 aniversario de CL con gratitud como testimonio de lo que hemos recibido y como brotes para la esperaza de todos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-8355061553280453466?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/8355061553280453466/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=8355061553280453466' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/8355061553280453466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/8355061553280453466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2007/09/amistad.html' title='AMISTAD'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/RvBz61RSr0I/AAAAAAAAAAw/E7Xk8ViHXvE/s72-c/Caminando.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-4647561926783029527</id><published>2007-09-14T19:53:00.000-07:00</published><updated>2007-09-14T19:59:16.975-07:00</updated><title type='text'>Una pregunta... Y una respuesta</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/RutKZtTQXaI/AAAAAAAAAAk/ZyjBRf042LI/s1600-h/BenedictoXVI.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110260007699504546" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/RutKZtTQXaI/AAAAAAAAAAk/ZyjBRf042LI/s400/BenedictoXVI.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pregunta formulada por la joven Sara Simonetta:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Yo creo en el Dios que ha tocado mi corazón, pero son muchas las inseguridades, los interrogantes, los miedos que llevo en mi interior. No es fácil hablar de Dios con mis amigos; muchos de ellos ven a la Iglesia como una realidad que juzga a los jóvenes, que se opone a sus deseos de felicidad y de amor. Ante este rechazo siento fuertemente la soledad humana y quisiera sentir la cercanía de Dios. Santidad, ¿en este silencio dónde está Dios?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Respuesta del Santo Padre:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sí, todos nosotros, aunque seamos creyentes, experimentamos el silencio de Dios. En el Salmo que acabamos de rezar se encuentra este grito casi desesperado: "Habla, Señor; no te escondas". Hace poco se publicó un libro con las experiencias espirituales de la madre Teresa. En él se pone de manifiesto aún más claramente lo que ya sabíamos: con toda su caridad, su fuerza de fe, la madre Teresa sufría el silencio de Dios.&lt;br /&gt;Por una parte, debemos soportar este silencio de Dios también para poder comprender a nuestros hermanos que no conocen a Dios. Por otra, con el Salmo, podemos gritar continuamente a Dios: "Habla, muéstrate". Sin duda, en nuestra vida, si tenemos el corazón abierto, podemos encontrar los grandes momentos en los que realmente la presencia de Dios se hace sensible también para nosotros.&lt;br /&gt;Me viene a la mente en este momento una anécdota que refirió Juan Pablo II en los ejercicios espirituales que predicó en el Vaticano cuando aún no era Papa. Contó que después de la guerra lo visitó un oficial ruso, que era científico, el cual le dijo: "Como científico, estoy seguro de que Dios no existe; pero cuando me encuentro en una montaña, ante su majestuosa belleza, ante su grandeza, también estoy seguro de que el Creador existe y de que Dios existe".&lt;br /&gt;La belleza de la creación es una de las fuentes donde realmente podemos descubrir la belleza de Dios, donde podemos ver que el Creador existe y es bueno, que es verdad lo que dice la sagrada Escritura en el relato de la creación, o sea, que Dios pensó e hizo este mundo con su corazón, con su voluntad, con su razón, y vio que era bueno. También nosotros debemos ser buenos, teniendo el corazón abierto a percibir realmente la presencia de Dios.&lt;br /&gt;Asimismo, al escuchar la palabra de Dios en las grandes celebraciones litúrgicas, en las fiestas de la fe, en la gran música de la fe, percibimos esta presencia.&lt;br /&gt;Recuerdo en este momento otra anécdota que me contó hace poco tiempo un obispo en visita "ad limina": una mujer no cristiana muy inteligente comenzó a escuchar la gran música de Bach, Händel, Mozart. Estaba fascinada y un día dijo: "Debo encontrar la fuente de donde pudo brotar esta belleza". Esa mujer se convirtió al cristianismo, a la fe católica, porque había descubierto que esa belleza tiene una fuente, y la fuente es precisamente la presencia de Cristo en los corazones, es la revelación de Cristo en este mundo.&lt;br /&gt;Por consiguiente, las grandes fiestas de la fe, de la celebración litúrgica, pero también el diálogo personal con Cristo: él no siempre responde, pero hay momentos en que realmente responde.&lt;br /&gt;Luego viene la amistad, la compañía de la fe. Ahora, reunidos aquí en Loreto, vemos cómo la fe une, &lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;la amistad crea una compañía de personas en camino&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;. Y sentimos que todo esto no viene de la nada, sino que realmente tiene una fuente, que el Dios silencioso es también un Dios que habla, que se revela, y sobre todo que nosotros mismos podemos ser testigos de su presencia, que nuestra fe proyecta realmente una luz también para los demás.&lt;br /&gt;Así pues, por una parte, debemos aceptar que en este mundo Dios es silencioso, pero no debemos ser sordos cuando habla, cuando se nos muestra en muchas ocasiones; vemos la presencia del Señor sobre todo en la creación, en una hermosa liturgia, en la amistad dentro de la Iglesia; y, llenos de su presencia, también nosotros podemos iluminar a los demás.&lt;br /&gt;Paso a la segunda parte de su pregunta: hoy es difícil hablar de Dios a los amigos y tal vez resulta aún más difícil hablar de la Iglesia, porque ven a Dios sólo como el límite de nuestra libertad, un Dios de mandamientos, de prohibiciones, y a la Iglesia como una institución que limita nuestra libertad, que nos impone prohibiciones.&lt;br /&gt;Pero debemos tratar de presentarles la Iglesia viva, no esa idea de un centro de poder en la Iglesia con estas etiquetas, sino las comunidades de compañía en las que, a pesar de todos los problemas de la vida, que todos tenemos, nace la alegría de vivir.&lt;br /&gt;Aquí me viene a la mente un tercer recuerdo. En Brasil estuve en la "Hacienda de la Esperanza", una gran realidad donde los drogadictos se curan y recobran la esperanza, recobran la alegría de vivir. Los drogadictos testimoniaron que precisamente descubrir que Dios existe significó para ellos la curación de la desesperación. Así comprendieron que su vida tiene un sentido y recobraron la alegría de estar en este mundo, la alegría de afrontar los problemas de la vida humana.&lt;br /&gt;Por tanto, en todo corazón humano, a pesar de los problemas que existen, hay sed de Dios; y donde Dios desaparece, desaparece también el sol que da luz y alegría. Esta sed de infinito que hay en nuestro corazón se demuestra también en la realidad de la droga: el hombre quiere ensanchar su vida, quiere obtener más de la vida, quiere alcanzar el infinito, pero la droga es una mentira, una estafa, porque no ensancha la vida, sino que la destruye.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Realmente, tenemos una gran sed, que nos habla de Dios y nos pone en camino hacia Dios, pero debemos ayudarnos mutuamente&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. Cristo vino precisamente para crear una red de comunión en el mundo, donde todos podemos apoyarnos unos a otros, ayudándonos a encontrar juntos el camino de la vida y a comprender que los mandamientos de Dios no son limitaciones de nuestra libertad, sino las señales de carretera que nos orientan hacia Dios, hacia la plenitud de la vida. &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Pidamos a Dios que nos ayude a descubrir su presencia, a estar llenos de su Revelación, de su alegría, a ayudarnos unos a otros en la compañía de la fe para avanzar y encontrar cada vez más, con Cristo, el verdadero rostro de Dios, y así la vida verdadera.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-4647561926783029527?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/4647561926783029527/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=4647561926783029527' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/4647561926783029527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/4647561926783029527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2007/09/una-pregunta-y-una-respuesta.html' title='Una pregunta... Y una respuesta'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/RutKZtTQXaI/AAAAAAAAAAk/ZyjBRf042LI/s72-c/BenedictoXVI.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-287283297842720760</id><published>2007-09-05T18:11:00.000-07:00</published><updated>2007-09-05T18:14:56.176-07:00</updated><title type='text'>REALIDAD Y LENGUAJE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hermann Tertsc (ABC, 16.7.2007)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;C&lt;/span&gt;uanto más llaman los tambores a agotar esta «exitosa legislatura», más verosímil se antoja que estemos ante la enésima añagaza e intoxicación del presidente. En todo caso, si claro está que hará lo que le venga en gana -lo que en este caso es incluso legítimo y legal- también lo está que mucho y muy pronto se ha lanzado a la orquestación de gestos preparativos si realmente tiene intención -ETA mediante- de llegar a marzo. Y hasta ahora no había destacado precisamente como gran previsor nuestro inmenso visionario. Aseguran quienes dicen saber que no habrá elecciones hasta el final porque los socialistas aún no han encargado su logística electoral. Escasa razón parece. Los socialistas -incluidos sus órganos directivos- se enteran ya por su periódico de lo que ha decidido su jefe. Como en Moscú a partir de 1934 después de la muerte de Kirov y como le pasa al Partido Comunista en Cuba que lleva una década sin organizar congresos. Todo lo que haya que saber se comunica por medio del Pravda o el Granma, -por email, sms, parte radiado o diario de la mañana-. También los candidatos a puestos públicos o cargos regionales.&lt;br /&gt;Más allá de la desaparición de los socialistas como organización de debate interno y su conversión en aparato piramidal de funcionarios obedientes por devoción, interés o miedo, tiene interés sociológico ver cómo los nuevos nombramientos de ministros y la reactivación de José Bono, el gran comulgador por excelencia, generan tan poca individualización como si hubiera sido la elaboración de la «Biografía de robots» de Norman Manea. Apiñados todos en torno al caudillo muestran, justito, justito, el mínimo carácter necesario para dar credibilidad a su entusiasmo en la sumisión. Con esta estructura ya plenamente impuesta se presupone a todo buen soldado pierda el mínimo pudor en sus defensas de mentiras insólitas, obscenas manipulaciones y perversiones del lenguaje y la negación obstinada de realidades palpables. Una vez que, en el relativismo absoluto en el que toda la realidad puede ser interpretada y reinterpretada, queda marcada «la verdad del momento». Sus críticos han de ser descalificados, la desviación perseguida. No se admiten tibiezas. Porque la lógica de poder impuesta por Zapatero dentro del partido es sin duda la que quiere imponer a la sociedad si tiene ocasión con una segunda legislatura. Y si las amenazas e intimidaciones dentro del partido han tenido el éxito del que Zapatero presume y muchos socialistas se avergüenzan (eso sí, en silencio o la intimidad), nadie dude de la voluntad de aplicarlas también en aquellas comunidades del Estado en las que todavía existe resistencia.&lt;br /&gt;Por eso un partido como el socialista puede permitirse una mascarada como la organizada para despreciar a Miguel Ángel Blanco, a su familia y al partido del que era miembro cuando murió, sin que se produzca una rebelión interna de dignidad con más cuerpo que el formado por aquellos socialistas ya represaliados en purgas pasadas para su escarmiento y advertencia a otros tras la llegada a la dirección de Zapatero. El ejemplo de Carlos Totorica es trágico. Ante el dilema, optó por la sumisión y el cargo. Es perfectamente comprensible además de ser probablemente la suya la conducta más generalizada. Las hay mucho peores por su celo en la militancia sectaria como han demostrado en el Parlamento Europeo. Pero más allá de la catadura de su guardia pretoriana, el problema está en la ruptura del lenguaje común habido -y lo hubo por mucho que mientan hasta que Zapatero llegó al poder en el PSOE- entre los demócratas españoles. Eso sí, ha logrado un fluido diálogo con enemigos del orden constitucional español dentro y fuera. Ayer este periódico ya informaba que también Francia tiene las actas de la coordinación de intereses varios entre los socialistas y ETA. Es un consuelo que los tenga alguien decente. Porque pronto pueden aparecer en el tablón de la Bodeguita de En medio en La Habana&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-287283297842720760?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/287283297842720760/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=287283297842720760' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/287283297842720760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/287283297842720760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2007/09/realidad-y-lenguaje.html' title='REALIDAD Y LENGUAJE'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-7457942050245552912</id><published>2007-08-24T17:58:00.000-07:00</published><updated>2007-08-24T18:06:47.147-07:00</updated><title type='text'>Un día como hoy... hace 455 años</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/Rs-AgTyrtSI/AAAAAAAAAAc/Nlro37NOvL8/s1600-h/stteresa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5102438195391083810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/Rs-AgTyrtSI/AAAAAAAAAAc/Nlro37NOvL8/s320/stteresa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a name="VIVO SIN VIVIR EN MÍ"&gt;&lt;strong&gt;VIVO SIN VIVIR EN MÍ&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Teresa de Jesús&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Vivo sin vivir en mí,y tan alta vida espero,que muero porque no muero.Vivo ya fuera de mí,después que muero de amor;porque vivo en el Señor,que me quiso para sí:cuando el corazón le dipuso en él este letrero,que muero porque no muero.Esta divina prisión,del amor en que yo vivo,ha hecho a Dios mi cautivo,y libre mi corazón;y causa en mí tal pasiónver a Dios mi prisionero,que muero porque no muero.¡Ay, qué larga es esta vida!¡Qué duros estos destierros,esta cárcel, estos hierrosen que el alma está metida!Sólo esperar la salidame causa dolor tan fiero,que muero porque no muero.¡Ay, qué vida tan amargado no se goza el Señor!Porque si es dulce el amor,no lo es la esperanza larga:quíteme Dios esta carga,más pesada que el acero,que muero porque no muero.Sólo con la confianzavivo de que he de morir,porque muriendo el vivirme asegura mi esperanza;muerte do el vivir se alcanza,no te tardes, que te espero,que muero porque no muero.Mira que el amor es fuerte;vida, no me seas molesta,mira que sólo me resta,para ganarte perderte.Venga ya la dulce muerte,el morir venga ligeroque muero porque no muero.Aquella vida de arriba,que es la vida verdadera,hasta que esta vida muera,no se goza estando viva:muerte, no me seas esquiva;viva muriendo primero,que muero porque no muero.Vida, ¿qué puedo yo darlea mi Dios que vive en mí,si no es el perderte a ti,para merecer ganarle?Quiero muriendo alcanzarle,pues tanto a mi Amado quiero,que muero porque no muero.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy a 455 años... qué maravilla y yo pude celebrar con ellas... una maravilla&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-7457942050245552912?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/7457942050245552912/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=7457942050245552912' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/7457942050245552912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/7457942050245552912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2007/08/un-da-como-hoy-hace-455-aos.html' title='Un día como hoy... hace 455 años'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/Rs-AgTyrtSI/AAAAAAAAAAc/Nlro37NOvL8/s72-c/stteresa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-3524570194967236580</id><published>2007-02-07T17:32:00.000-08:00</published><updated>2007-02-07T17:45:15.972-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='para leer con cuidado'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/RcqAkQsJ4OI/AAAAAAAAAAM/t0FJzdmw2Y0/s1600-h/vela.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5028973294356390114" style="FLOAT: left; 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Enseguida me ha venido a la cabeza una frase de los primeros escritos cristianos, muy conocida para muchos de nosotros: «Buscad cada día el rostro de los santos para encontrar conforto en sus palabras»1. Por tanto, pido a san Antonio que ilumine nuestros rostros haciéndonos niños, sencillos, pobres de espíritu, como dice el santo evangelio –tal como ha iluminado el rostro de millones de personas que han frecuentado esta casa suya–, y que nuestro corazón, es decir, nuestra fe, halle conforto en las palabras que nos vamos a decir. Pues no queremos perder el tiempo y, sobre todo, necesitamos ser confortados, es decir, recibir esa fuerza que nace de los corazones unidos («con-forto» es la fuerza que nace de los corazones que se unen) en estos tiempos tristes en los que todo se confunde, todo tiende a confundirse y parece esfumarse, “desvanecerse”, en los que parece que ya no haya ninguna certeza. Monseñor Manfredini, que llegaría a ser un gran obispo (durante algo menos de un año fue arzobispo de Bolonia, a donde llegó desde Piacenza), fue compañero mío de seminario. Recuerdo con viva impresión, como he contado muchas veces a mis amigos, lo que ocurrió una tarde mientras íbamos a la iglesia. Al toque de la campana todos corrimos escaleras abajo, las que están cerca de la capilla de teología del gran seminario de Venegono; nosotros dos nos habíamos quedado los últimos y por tanto corrimos más para alcanzar a los otros. En un momento dado, Manfredini me agarró el brazo y me detuvo; no sé cómo, le miré a la cara y me dijo estas palabras textuales: «Pensar en que Dios se hizo hombre... ¡es realmente algo de otro mundo!», sentí un escalofrío. Luego se me adelantó. El corazón de aquel compañero mío estaba colmado de emoción por el anuncio más grande que jamás haya resonado en este mundo.En todo caso, alcanzando oídos atentos y oídos distraídos, tocando corazones disponibles y corazones airados, atravesando siglos de historia, este mensaje –si lo repetimos y lo miramos–, objetivamente, en sí mismo, es el mejor, el más humano, el mensaje más cargado de promesa y de esperanza que el hombre pueda escuchar. ¿Podemos imaginar un mensaje mejor que este, más cargado de esperanza que este? ¡No! Manfredini, mi compañero, lo sintió en el corazón, yo lo percibí mediante esa mano que me agarró el brazo, así, de repente, en las escaleras. «Pensar en que Dios se hizo hombre: ¡es realmente algo de otro mundo!». Y mientras él bajaba las escaleras más veloz que yo, precediéndome, yo le grité (“grité” como se podía gritar en ese momento de silencio): «Es algo de otro mundo, ¡en este mundo!». El tema que nos reúne esta tarde me recuerda fácilmente estas cosas, porque nos plantea la pregunta de “cómo nos hacemos cristianos”, es decir, cómo nace un movimiento de fe en los corazones, cómo puede renacer un movimiento de fe en los corazones. Así que la palabra «corazón» es la primera que tenemos que cuidar, porque reconduce la fe a su origen, a aquel instante misterioso, aquel lugar misterioso, aquel punto misterioso en que el hombre dice: «Señor, creo en ti», y Dios dice: «Hombre, te quiero». El corazón es el lugar de las grandes preguntas: la pregunta por la verdad, por la justicia, la pregunta por el amor, la pregunta –y esta resume realmente todo– por la felicidad. El corazón, en el lenguaje bíblico, es este lugar de las grandes preguntas al que se reduce en el fondo esa breve palabra, más breve y más importante que todas las que podamos decir: la palabra yo. «De qué te sirve tener todo lo que quieres, todo lo que se te ocurre, todo, si luego pierdes tu yo, te pierdes a ti mismo?»2, dice Jesús en el Evangelio.Todavía me acuerdo cuando estaba en el seminario leyendo un libro de padre Gemelli titulado El Franciscanismo: cada capítulo empezaba con una capitular miniada (la primera letra del capítulo era grande y estaba toda dibujada). Aquel capítulo comenzaba con la letra “Q” y la “Q” estaba llena de dibujos. Dentro del óvalo de la “Q” estaba la silueta de san Francisco de Asís, con los brazos extendidos y el rostro mirando hacia el cielo, ante un perfil lejano de montañas, tras las que surgía el sol, y el pedúnculo de la “Q” era un pajarito. La “Q” con la que empezaba el capítulo daba también inicio a una frase escrita en pequeño a los pies de la figura de san Francisco. Esta frase se me quedó grabada: Quid animo satis?3, ¿qué le basta, qué puede bastarle al corazón del hombre? El símbolo era claro: el hombre más ejemplar de la sensibilidad de nuestra estirpe, ante el panorama más bonito de la naturaleza y el sol naciente, sentía su alma abrirse de par en par, ensancharse, y sus brazos se abrían a imagen del sentimiento de su corazón. Parecía que nada faltase en aquel instante y, en cambio, todavía faltaba todo. «¿Qué puede bastarle al alma del hombre?». En efecto, el corazón del hombre es aquel lugar de nuestra existencia personal en el que se comprende que nosotros somos ese nivel de la naturaleza en el que ésta se convierte en una necesidad de relación con el infinito, necesidad de relación con Dios. Antes de llegar a esto, todo se viene abajo; antes de esta orilla eterna e infinita, todo se derrumba, incluso el rostro de la persona amada se hunde, incluso lo que más poseemos se nos escapa de las manos y «¡más lo que más me plugo!», escribía una poetisa amiga de Giosuè Carducci: «Y más lo que más me plugo»4.Quizás el nexo lógico no resulte inmediato, pero uno de los primeros días de estancia en mi estudio de Vía Statuto –que me ofreció monseñor Pignedoli al comienzo de la vida de mi movimiento de jóvenes estudiantes–, vino a verme el padre de una chica que yo ya conocía y que estudiaba magisterio en Milán. Era un señor muy distinguido. Se paró en la puerta, azarado; luego rompió a llorar y me dijo: «Perdóneme, padre, pero cuando mi hija [que había enfermado de cáncer irreversiblemente] me toma la mano, me la aprieta y me dice: “Papá, ¿por qué no encuentras a alguien que me cure?”, para mí es un suplicio insoportable». ¡Absolutamente insoportable! ¡Pero aquella niña y aquel hombre no sufrieron una injusticia –Dios vino y murió en la cruz!–, la madre que dio la vida a ese hombre y la madre que dio la vida a esa niña no dieron a luz en vano a estos dos hijos, porque eran personas destinadas al Infinito, a lo Eterno, a lo eterno que es Dios, a la infinita relación con Dios! Y ahora están ciertamente allá, aquí, dondequiera, esperándome, ahora nos ven. Es lo que pensé hace muchos años, el día del entierro de mi pobre padre, al que quería muchísimo. Ya tenía algunos amigos, vinieron conmigo un centenar de chicos desde Milán. La idea que me más me impresionó mientras seguía el féretro fue: «Ahora tú me ves, ves mis pensamientos, me ves en mi alma».La palabra corazón indica la esencia de la personalidad, la naturaleza del hombre, indica la esencia del yo humano que, en la naturaleza y en la historia del mundo, es el fenómeno «hecho para el infinito», el acontecimiento de una relación con Dios, con el infinito. ¿Por qué recuerdo estas cosas? Porque el corazón es conciencia de una realidad que necesita para ser él mismo; el corazón es conciencia de una realidad, es decir, de Dios, que él necesita para ser él mismo. Aquel padre, para ser él mismo, aunque no lo pensó en aquel momento, necesitaba de Otro, necesitaba precisamente de Aquel contra quien quizás tenía la tentación de blasfemar con motivo de la enfermedad de su pobre hija. El corazón es conciencia de una realidad que el alma del hombre tiene que reconocer para ser ella misma, que la persona humana tiene que alcanzar para ser ella misma: tiene que cumplirse aquella relación con el infinito por la que “suspira” nuestro corazón, por la que suspira la esencia de nuestro yo. Esta es la religiosidad que tenemos que vivir para poder entender a Cristo. Para entender a Cristo hace falta que esta religiosidad –que coincide con la situación original y natural en la que Dios, mediante nuestra madre, nos ha creado– subsista en nosotros, esté viva en nosotros. Sin esta religiosidad no se comprende tampoco a Cristo, se nos hace demasiado difícil admitir a Cristo.El hombre –decía el Papa en la Redemptor hominis– es un ser incomprensible para sí mismo5. Sin admitir, reconocer, tratar de vivir y adorar la gran presencia del misterio de Dios, el hombre es un ser incomprensible para sí mismo. El Papa se hacía eco de una frase del filósofo Pascal, cuando afirmaba que el hombre supera infinitamente al hombre6: es relación con el infinito (tanto el Papa como mi madre limpiando su casa, un rey como un ama de casa, un niño que hace su primera confesión como yo, anciano; ¡exactamente igual!). San Pablo, en una ocasión, fue a discutir al lugar de la ciudad de Atenas donde se reunían todos los grandes filósofos, los grandes políticos de entonces, y en su discurso sobre la religiosidad del hombre dijo que el hombre busca el sentido de su vida, es decir, Dios, el Otro, sin el cual no se entiende a sí mismo, busca a Dios «como a tientas»7, en la noche, a oscuras. Probad a imaginar si hubiéramos nacido en la oscuridad, si no hubiéramos visto nunca la luz, y sólo conociéramos a tientas las cosas, avanzáramos a ciegas: ¡qué distinta sería la realidad de como es!; nos faltaría cualquier posibilidad de realismo; ¡cuántas imágenes y pesadillas podríamos construir a partir de ese palpar vano, ciego, incompleto! Imaginemos entonces la humanidad… Lo pensé cuando vi en Milán a los representantes de trescientas religiones convocados por el cardenal de Milán para afirmar el valor de la unidad entre los hombres y de la paz en el mundo8: trescientos, tantas cabezas, tantas opiniones, tantas formas de pensar en este misterio del que todo evidentemente nace, porque nosotros no hemos hecho nada, no nos hicimos ni siquiera a nosotros mismos, no nos hacemos ni siquiera a nosotros mismos ahora. Imaginemos que en una amalgama así de imágenes sobre el origen y el sentido de la propia vida, en esta confusión tremenda, tenemos que decirlo –a los chicos les digo a menudo que el mundo humano es como una gran plaza donde todos se afanan por construir una especie de escalera para subir arriba, arriba, para llegar a ver qué hay en el fondo de las cosas o en el origen de las cosas–, de repente, suceda algo extraordinario, el hecho al que aludía mi compañero de seminario, Manfredini: un hombre, un ser humano que fue niño, que jugaba de pequeño, que mamó la leche de su madre, que tenía amigos, que alguna vez se salía con alguna de las suyas demostrando una inteligencia tan excepcional que dejaba a todo el mundo anonadado, también a los sabios, a los doctores del Templo, que, llegado a la madurez, en medio de todo el pueblo, osó decir: «Yo soy el camino, la verdad, la vida»9. Un acontecimiento, pues, absolutamente imprevisible, impensable, no deducible de factores precedentes, porque su padre y su madre fueron dos seres humanos como todos los demás. Y además es realmente el único, el único caso en la historia, porque los profetas o los genios religiosos, teniendo un fuerte sentido de la diferencia entre el hombre y Dios, tienen una profunda percepción de su límite, de su indignidad. Como mucho, cuando son grandes genios, especialmente los profetas que Dios envía al mundo, dicen: «Este es el camino para ir a la verdad». A nadie se le ocurriría jamás decir: «Yo soy el camino, la verdad, la vida».¿Y si hubiera un hombre que dijera esto? Aconteció, hubo un hombre así, fue un acontecimiento imprevisto, imprevisible, que no fue consecuencia de sus antecedentes. Y para quien lo encontró, ¡qué maravilla, qué asombro, que impresión causó! La impresión de una excepcionalidad sin par. Es exactamente lo que experimentaron quienes le vieron por primera vez cuando decidió darse a conocer. Lo narra un pasaje del Evangelio que yo leo casi todos los días, el primer capítulo del evangelio de san Juan10. Ahí se cuenta la escena de Juan el Bautista que, presintiendo la llegada del Mesías, recorría el desierto cercano a Jerusalén predicando que era inminente el momento en que Dios cumpliría su promesa. Y toda la gente iba a escucharle, también los escribas y los fariseos, también los jefes del pueblo. Imaginémonos, entre toda la gente que fue al Jordán aquella mañana, dos que venían de lejos, de una aldea muy lejana. Eran dos tipos sencillos, dos pescadores; estuvieron ahí con la boca abierta escuchando a Juan el Bautista. En un momento determinado, un joven sale de entre el grupo, se aparta y va por la senda que discurre junto al río. De repente, el profeta Juan Bautista cambia, interrumpe su discurso y, señalando a aquel hombre que se estaba yendo, grita: «He aquí el cordero de Dios, he aquí el que quita el pecado del mundo, he aquí la salvación del mundo». Acostumbrados a que de vez en cuando el profeta estallara en frases que ellos no entendían, en frases misteriosas, nadie le hizo caso. Pero aquellos dos, sencillos, atentos a lo que el Bautista decía, captaron la señal, percibieron su gesto y se apresuraron a seguir a aquel joven hombre que se estaba yendo. Se fueron tras él. Lo siguieron durante un rato y no se atrevían, no sabían qué hacer, hasta que él, aquel hombre, se dio la vuelta y les dijo: «¿Qué buscáis?». «Maestro, ¿dónde vives?». «Venid y lo veréis». Fueron y se quedaron con él todo aquel día. Era más o menos la hora décima. El evangelio anota el momento exacto en que él se dio a conocer, cuando le vieron y empezaron a seguirle: «Era más o menos la hora décima». Es como una nota, un apunte redactado de memoria por uno de aquellos dos, Juan, el más joven; el otro, Andrés, estaba ya casado. Pero nos imaginamos a aquellos dos, a aquellos dos jóvenes, aquellos dos hombres, que estuvieron horas escuchando a aquel hombre, mirando hablar a aquel hombre. De lo que dijo no sé lo que entenderían, pero le vieron hablar de una manera que les transformó. Fue algo nunca visto, nunca oído, jamás habían oído una voz igual, jamás habían escuchado algo parecido, aunque no entendían bien y algunas cosas las reducían a lo que tenían en la cabeza, por ejemplo cuando él dijo: «Yo soy el Mesías». Pero, sobre todo, se sentían transformados por él. ¿Os dais cuenta de cómo volverían por la tarde, cómo llegaron a sus casas? Es fácil pensar que andarían todo el camino en silencio. Y luego, de regreso a casa, el rostro de Andrés era tan distinto, que la mujer le dijo: «Pero, ¿qué te pasa esta noche?». Y Andrés, sin contestar nada, la abrazó, la abrazó de una manera que casi le dio miedo, porque no la había estrechado nunca con un abrazo tan fuerte y tierno, tan verdadero. Así es, la relación con aquel hombre daba este resultado, producía una transformación: uno ya no era como antes, se podía equivocar igual que antes, más que antes, pero era distinto a como era antes.Iba por un camino con sus primeros amigos, la senda era estrecha y venía por el otro lado un cortejo fúnebre de un joven, hijo de madre viuda. Detrás, la madre que “chillaba”, gritaba, lloraba. Y Cristo, aquel hombre, da un paso hacia ella y le dice: «Mujer, no llores». Parece una broma decir «Mujer, no llores» a una madre que va detrás del féretro de su hijo único11. Sin embargo no fue una broma. ¡Quién sabe qué haría aquel hombre, cómo lo haría! He aquí, tal vez cómo hizo: ¡fue algo excepcional! Fijaos en que nuestro corazón, que está hecho para el infinito, necesita ante todo de lo excepcional: para poder respirar, para poder afrontar, para poder resistir, para poder vivir realmente, necesita lo excepcional. Lo excepcional debería ser cotidiano. Lo excepcional, es decir, lo que corresponde realmente a lo que somos, lo que corresponde realmente a nuestro corazón (uno no entiende cómo, pero corresponde realmente al corazón), lo que corresponde realmente al corazón no sucede nunca, es algo “super-excepcional”. Con aquel hombre ocurrió así: su modo de hablar, de mirar, correspondió intensamente al corazón, fue excepcional: «Mujer, no llores».O cuando quizás caminando por la calle vio en la acera a una pecadora, una de las más conocidas pecadoras de la ciudad: una mirada, y después de unos días esa mujer estaba inclinada hacia sus pies y los lavaba con sus lágrimas12. Pero el evangelio no añade palabras o frases, tenemos que identificarnos nosotros con esta situación. ¿Qué ocurrió de veras? Ocurrió un acontecimiento: un hombre excepcional, irreducible a cualquier esquema nuestro, que transformaba a quien se encontraba con él.En otra ocasión fue el jefe de la mafia de un país, de una “gran ciudad”, como se dice hoy: Jericó. Él, decía, era el jefe de la mafia, el jefe de los aduaneros, un vendido a los romanos. Oyó decir que Jesús estaba en el pueblo, porque todos hablaban de él. Pasó por delante de la muchedumbre y se encaramó a un sicómoro, un árbol no muy alto, para poder verle pasar, porque era demasiado bajo. La muchedumbre se arrima, Jesús está hablando; luego avanza, llega ahí delante de él, se para: «Zaqueo, baja, yo te aprecio, quiero hospedarme en tu casa. Vete a casa y espérame, porque voy a verte». No se qué haría después Zaqueo en la vida, puede que se equivocase más que antes, pero lo que se grabó en su alma durante toda su vida, el hecho al que su corazón se agarraba, en la esperanza y en el dolor, en el arrepentimiento y en la expiación, era el recuerdo de aquel instante, el instante en que aquel hombre le miró y le dijo: «Zaqueo»13. Pero, ¿hemos reparado alguna vez en que a cada uno de nosotros le ocurre tal cual y somos tan despistados que no nos enteramos? ...Además, tenía un poder “extraño” sobre las cosas. La naturaleza le obedecía como si fuera su dueño. La noche en la que fueron a pescar, él estaba tan cansado que se durmió en la popa. Se levantó un fuerte viento y el barco estuvo a punto de hundirse; dudaban qué hacer, pero en un momento dado decidieron despertarle y le dijeron: «Maestro, ¡sálvanos, que nos hundimos!» y él se levantó, increpó al viento y al mar y se hizo de repente una gran bonanza. Entonces, los suyos, sus amigos, los que ya sabían quién era –conocían a su madre, iban con él todos los días; ya iban con él casi todos los días, eran ya familiares en su casa–, atemorizados se decían: «Pero, ¿quién es este?»14. Cómo que ¿quién es ése? Sabéis quién es su padre, quién es su madre, vais a su casa, ¡sabéis perfectamente quién es! Era tan extraordinaria la excepcionalidad de aquel hombre que todo lo que sabían se les quedaba corto, no explicaba lo que veían: era realmente algo misterioso, era un misterio. Y no son sólo los milagros que llenan las páginas de los evangelios; era “otro” milagro lo que realizaba aquel hombre, el que realizó con Zaqueo, el que realizó con la pecadora: el perdón. Porque el hombre es incapaz de perdón; no existen una madre ni un padre que puedan, que sean capaces de perdonar. Para nosotros el perdón es olvidar; para nosotros el perdón es ocultar; para nosotros perdonar es pasar, para nosotros perdonar es tratar de olvidar. Aquí, perdonar fue hacer renacer –lo comentaba antes–, fue transformar.¿Por qué digo todas estas cosas? Pensad en la última cena, en su último discurso, largo, todos callados, pasajes preciosos, pasajes duros, miedos, esperanzas, pensamientos que acudían a sus almas: en un momento dado ese hombre se atreve a decir: «Sin mí no podéis hacer nada»15. ¡Éste es Dios! Sí, éste es Dios. Me lo dice a mí y a ti, hermano o hermana. San Antonio lo sintió mejor que tú y que yo, pedimos sobre todo a san Antonio para que nos lo haga entender: «Sin mí no podéis hacer nada». Un acontecimiento, un hombre que dice ser Dios: «Yo soy el camino, la verdad y la vida»16, yo soy Dios, yo soy el Misterio que hace todas las cosas, yo soy el principio, yo soy el fin que tienen todas las cosas, yo soy el sentido de tu aspiración a la felicidad, a la verdad, a la justicia, al amor, que constituyen el núcleo de tu yo, la naturaleza de tu yo, tu corazón. Es decir, nuestra religiosidad natural se encuentra con un acontecimiento de la historia por el cual un hombre, nacido de las entrañas de una chica de quince o dieciséis años, llega a decir: «Yo soy Dios». En una novela de un escritor que no llegó a creer, o que creía que no creía, que se llama Kafka, en un momento dado leemos: «El que no hemos visto nunca pero que esperamos con verdadera ansia, aunque razonablemente ha sido considerado inalcanzable [desde el punto de vista de la razón es inalcanzable, inalcanzable para el hombre], helo aquí, sentado»17. En el pozo con la Samaritana, ¿no fue así? Mientras comía con los otros, ¿no fue así? «Helo aquí, sentado».La vida del hombre después de este acontecimiento, tras el encuentro con este Jesús de Nazaret, se convierte en un camino. Para Andrés y Juan, después de verle, la vida fue un camino con él, su vida se convirtió en un camino. Ya estuviese él o no, fue un camino con él, por él, hacia lo que él decía. La vida era un camino. La vida como camino: se dice también la vida como moral, una tensión a una perfección, a un cumplimiento de sí en parte ya experimentado, a una bondad, a una verdad, a una justicia, a una delicadeza, a una exactitud, a una fidelidad que es como el reflejo de lo eterno. La vida se convierte en un camino, que no mana de nuestra voluntad o de una energía instintiva, de nuestro deseo de ser dignos, de nuestra magnanimidad, como dijeron los antiguos filósofos: es un camino que nace del amor a Cristo, del amor a este hombre. Nace la vida como camino, como moral, como ascesis, como tensión al bien, no por la fuerza de la voluntad, apoyada en la fuerza de nuestra voluntad o de nuestro instinto de magnanimidad, ¡no! Nace del amor a Cristo. Por tanto, es un camino que también se recorre a raíz del pecado. Dice el Salmo 129 («De profundis»): «Si llevas cuentas de los delitos, Señor, ¿quién podrá resisitir?». O, como dice un pasaje del himno que nosotros, lo sacerdotes, rezamos en la primera semana del breviario, en maitines: «Sin ti, nos hundimos en el vórtice profundo de los pecados y de las tinieblas»18, ignorancia y maldad: pequeña, tanto que no se ve; grande, tanto que nos desconcierta; sutil, tanto que nos corta, pero no nos percatamos de la sangre que perdemos; grave, como una herida que vomita sangre; mortal. Venial o mortal, sin Ti nos hundimos en el vórtice profundo de las aguas del pecado y de la tiniebla. Sin Ti no vemos realmente el origen de nada, no comprendemos el sentido de nada. Pero contigo caminamos por la senda de la virtud, dentro de un camino de conocimiento. Por ello san Pablo dijo: «Yo no juzgo a nadie». Nadie puede juzgar al hermano, nadie. «No juzgo a nadie; ni siquiera a mí mismo»19, es Dios quien juzga. Jesús, aquel hombre, dice: «Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre que está en los cielos»20. Dios mío, ¡perfectos como el Padre!, sed perfectos como el Padre, como el infinito misterio, ¡la perfección absoluta! Pero otro pasaje del evangelio aclara el sentido del término «perfecto»: «Sed misericordiosos, como misericordioso es vuestro Padre»21. No hay diferencia. Si la perfección es la misericordia, de perfección somos incapaces y de misericordia somos incapaces, pero caminamos con Él como un niño que mira a su padre y le toma la mano y con su padre entra dentro de la oscuridad del bosque y supera todos los obstáculos del camino. Es un camino en el que también está el pecado. Pero es abolida la medida como factor de juicio sobre el tiempo que el hombre vive. Es abolida cualquier medida. En lugar de la medida («somos capaces, no somos capaces; somos buenos, no somos buenos»), la gratuidad: ¡es el corazón que se transforma en deseo de gratuidad, la gran imitación de la misericordia, el gran principio, comienzo apenas señalado de la perfección, la gratuidad! ¡La gratuidad!Vayamos al último pasaje del Evangelio. Los apóstoles, en grupo, están volviendo con el barco vacío: no han pescado ni un pez, y han echado las redes toda la noche. Cuando ya amanecía, ven una silueta moverse en la playa, todavía lejana: «¡Es un fantasma!». En cambio Juan, fijando su mirada, exclama: «Es el maestro». Entonces san Pedro, a toda prisa, se lanzó al mar y en pocas brazadas alcanzó la orilla. Era realmente el maestro, que había asado peces para ellos. Mientras tanto, llegan los otros, arrastrando la red llena de peces, porque siguieron lo que él le había ordenado: «Echad las redes por el otro lado», otro milagro. Están allí, todos alrededor de aquel hombre, y nadie osa hablar, porque es evidente que es el maestro. Mientras tanto él dice: «Vamos a comer». Y ellos, recostados, sentados por tierra, comen. Jesús se vuelve hacia Simón, hijo de Juan, que está sentado a su lado. No le dice: «Simón, ¿vas a traicionarme otra vez?», «Simón, ¿vas a tentarme como aquella vez en que tuve que decirte: “Apárate de mí, Satanás”?», «Simón, te avergonzarás todavía de mí como ante aquella sierva de Pilatos?», «Simón, ¿seguirás con tus errores, haciendo de las tuyas?». No le dice nada de todo esto, nada. Lo mira y le dice: «Simón, ¿me quieres?». «Señor, tú lo sabes todo –respondió por tercera vez Simón–, tú sabes que te quiero». Esta respuesta impulsiva indica el reconocimiento de una pertenencia: «Señor, te pertenezco». «Sí, yo te pertenezco; Señor, soy tuyo; yo, pecador, puedo decir: soy tuyo aunque soy un pecador, ningún error puede impedirme ser tuyo»22. Esta es la clave de una transformación personal profunda que, en un camino de fidelidad, se va dando como Dios quiere. Y no se puede medir, no se puede perder el tiempo en medir. Este es, pues, el milagro: no tanto que el hombre logre realizar la correspondencia entre lo que hace y sus ideales, sino que reconozca y ame a un hombre concreto, histórico, en el que se da la correspondencia con lo divino, la identidad con lo divino. Este es “el” milagro en el mundo: que un hombre ame a Cristo.Cuenta la Madre Teresa de Calcuta en una entrevista: «Una vez recogimos en la calle a un hombre desahuciado y lo llevamos a nuestra casa. ¿Y qué dijo ese hombre? No masculló, no blasfemó, dijo solamente: “He vivido en la calle como un animal y voy a morir como un ángel, cuidado y querido”. Tardamos tres horas en limpiarlo. Luego, miró a las monjas: “Hermana, voy a volver a la casa de Dios”. Jamás habíamos visto una sonrisa como la que resplandecía en la cara de aquel hombre». El cristianismo ha traído a la tierra esta posibilidad, Su presencia trae consigo esta posibilidad. A continuación, le pregunta el periodista: «¿Cómo podéis hacer tan grandes sacrificios casi sin esfuerzo?», y la Madre Teresa le contesta: «Es a Jesús a quien le hacemos todo esto, nosotras amamos a Jesús»23. Por ello, justamente, el cardenal Hamer escribe: «De este modo un Hecho acontecido hace dos mil años es –¡qué paradoja!– la novedad más clamorosa e interesante en el hoy de tantos jóvenes»24. En el hoy de la Madre Teresa, o en el nuestro. Madre Teresa no es una joven, pero ciertamente es joven de corazón. «La vida del hombre consiste en el afecto que principalmente lo sostiene y en el que encuentra su mayor satisfacción»25, escribe santo Tomás de Aquino. Ante tu mujer o tu marido, mujer a quien amas y a quien te has mantenido fiel, puedes decir: «Sí, Señor, yo te quiero», igual que Simón Pedro. Una cosa no se contradice con la otra, no es una comparación entre dos cosas distintas, es algo que está en la raíz del amor a la mujer, que lo sustenta, que lo ha sustentado. Y si no has sido fiel, si te cuesta la relación con tu mujer, puedes decir: «Señor, tú sabes que yo te quiero», sin ningún equívoco. «En la experiencia de un gran amor –dice Guardini– todo lo que sucede [todo lo que sucede: un niño que nace, la mujer, el dolor de estómago, la curación, el sol y la lluvia, todo lo que se nos da] se convierte en un acontecimiento en su ámbito»26. Todo es afrontado en virtud del amor a Cristo, con ese amor a Cristo que subyace a la actitud que tenemos ante cada cosa.Por tanto, el método para ser cristianos, para convertirse en cristianos, para hacerse cristianos, es simple. El método tiene su origen en la fe: la fe es el reconocimiento de una presencia excepcional, inexplicable, que tiene que ver con nuestro destino, que advertimos conexa con nuestro destino. El método para hacerse cristianos tiene origen en la fe, que es el reconocimiento, en la misma vida, de una presencia excepcional que tiene que ver con nuestro destino. Alguien que vea a la Madre Teresa de Calcuta, ve en ella a esta presencia excepcional, pero esta Presencia no es ella; se comprende que está en ella pero que no es ella. Es lo que todos estamos llamados a hacer, todos; de modo que otros, viéndonos, entiendan que –pecadores como todos– llevamos dentro algo excepcional, algo que viene de un origen excepcional: «Yo te quiero, oh Cristo». También yo, pecador más que todos los demás, puedo decirte: «Te quiero, oh Cristo». Acabo con una frase del mismo escritor que he citado antes, Kafka. Pero fijaos en por qué lo cito, por qué razón: «Aunque la salvación [el sentido de la vida] no llegue [era ateo], quiero ser digno de ella en cada momento»27. ¡Qué grandeza, qué magnanimidad, qué estoicidad! Es grande: lo dijo en serio. Para él fue así. «Aunque la salvación no llegue, quiero ser digno de ella en cada momento»; porque si uno no trata de ser digno de la salvación en cada instante, aunque no llegue, deja de ser un hombre. Porque el hombre es un corazón que desea y aspira, que está hecho para la felicidad, la verdad, la justicia y el amor. Entonces uno, en cada momento, trata de ser digno de esta aspiración, aunque no llegue la respuesta. Pero Kafka comete un error. Si estuviésemos en clase, preguntaría: «Quién sabe contestar a esta pregunta: chicos, ¿en qué se equivoca Kafka?». En esto: que vive en cada momento de tal manera que pueda ser digno de la salvación, pero no pide la salvación, no la suplica, no la mendiga. Esta es la última palabra que os dejo: «Mendigar». Somos todo lo pecadores que queráis, pero mendigamos. «Sí, Señor, yo te quiero», vivo mendigando de Ti la capacidad de progresar, de aguantar, de ser fiel, de continuar, te pido a Ti la capacidad de quererte. Porque de nosotros no viene nada, todo nos viene de Él, de este hombre que nació de la Virgen María hace dos mil años y que está presente ahora: «Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo»28, ¡todos los días hasta el fin del mundo! Y está presente y se deja entrever a través de la humanidad excepcional que realiza en quien cree en Él. Por muy pequeños que seamos, si creemos en Él, si decimos: «Te quiero, Señor», ocurre algo en nosotros, por lo cual otro, viéndolo, nos dice: «¿Cómo puedes ser así?, ¿porqué eres así?». Y la transformación más grande, la excepcionalidad más grandiosa es un hombre que mendiga al Misterio poder conocerle, quererle y servirle: mendiga. Es pedir. Rezar es sólo pedir, mendigar de Dios la capacidad de repetir la frase de Pedro: «Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero». Y, seamos lo que seamos, esto lo puede repetir cualquiera de nosotros, en cualquier estado de ánimo que se encuentre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;Notas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;1 Cf. Didaché, IV, 2.2 Cf. Mc 8,36; Lc 9,25.3 Cf. A. Gemelli, Il Francescanesimo, Ed. O.R., Milán 1932, cap. XIII.4 O. Mazzoni, Il bene perduto, en Noi peccatori: liriche, Zanichelli, Bolonia 1930, p. 72.5 Cf. Juan Pablo II, Redemptor hominis, II, 10.6 Cf. B. Pascal, Pensieri, n. 267, Guaraldi, Rímini 1995, p. 162 (Pensamientos).7 Hch 17,27.8 Se hace referencia a una procesión de carácter ecuménico celebrada en Milán en septiembre de 1993, en la que participó el cardenal Martini junto con algunos centenares de jefes religiosos.9 Jn 14,6.10 Cf. Jn 1,35-39.11 Cf. Lc 7,11-17.12 Cf. Lc 7,36-38.13 Cf. Lc 19,1-10.14 Cf. Mt 8,23; Mc 4,35-41; Lc 8, 22-25.15 Jn 15,5.16 Jn 14,6.17 Cf. F. Kafka, Il castello, Guaraldi, Rímini 1995, pp. 297-298.18 Himno del martes del Oficio de Lecturas, en Liturgia de las Horas según el rito romano, IV.19 Cf. ICo 4, 3-5.20 Cf. Mt 5,48.21 Lc 6,36.22 Cf. Jn 21,1-17.23 Cf. Madre Teresa de Calcuta, "Vino un hombre y me dijo: "Mi hijo único se muere"", en Il Sabato, n. 5, 1 de febrero de 1986, p. 8.24 J.J. Hamer, Introducción a L. Giussani, Está, porque actúa, Encuentro 1994, p. 7.25 Santo Tomás de Aquino, Segunda segundae, en Summa Theologicae, q. 179, art.1.26 R. Guardini, La esencia del cristianismo, Morcelliana, Brescia 1980, p. 12.27 Cf. F. Kafka, Diario. I, 1910-1923, Mondadori, Milán 1960, p. 232.28 Mt 28,20.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-3524570194967236580?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/3524570194967236580/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=3524570194967236580' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/3524570194967236580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/3524570194967236580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2007/02/cmo-nos-hacemos-cristianos-apuntes-de.html' title=''/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_1-tpEF_Zwm0/RcqAkQsJ4OI/AAAAAAAAAAM/t0FJzdmw2Y0/s72-c/vela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-116630822406940864</id><published>2006-12-16T14:27:00.000-08:00</published><updated>2006-12-16T14:30:24.080-08:00</updated><title type='text'>TERCER DOMINGO DEL ADVIENTO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:180%;color:#ff99ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Padre, tu Pueblo fiel espera el nacimiento de tu Hijo Jesucristo; te pedimos entusiasmo y generosidad para celebrar tan grande salvación&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-116630822406940864?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/116630822406940864/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=116630822406940864' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/116630822406940864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/116630822406940864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2006/12/tercer-domingo-del-adviento.html' title='TERCER DOMINGO DEL ADVIENTO'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-116251586828235902</id><published>2006-11-02T17:01:00.000-08:00</published><updated>2006-11-02T17:04:28.293-08:00</updated><title type='text'>UN BUEN VIDEO</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.opusdei.es/art.php?p=14064"&gt;http://www.opusdei.es/art.php?p=14064&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-116251586828235902?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/116251586828235902/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=116251586828235902' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/116251586828235902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/116251586828235902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2006/11/un-buen-video.html' title='UN BUEN VIDEO'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-116197715225098050</id><published>2006-10-27T12:22:00.000-07:00</published><updated>2006-10-27T12:25:52.263-07:00</updated><title type='text'>Alegría</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/1600/san%20josemaria.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/320/san%20josemaria.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;No estés triste. -Ten una visión más... "nuestra" -más cristiana- de las cosas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;San Josemaría Escrivá&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-116197715225098050?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/116197715225098050/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=116197715225098050' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/116197715225098050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/116197715225098050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2006/10/alegra.html' title='Alegría'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-116189004677613384</id><published>2006-10-26T12:10:00.000-07:00</published><updated>2006-10-26T12:14:06.800-07:00</updated><title type='text'>FE, hombre y pueblo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/1600/alpes.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/320/alpes.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;En la fe,hombre y pueblo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;Publicamos un amplio pasaje del libro de Luigi Giussani De la utopía a la presencia (1975-1978), primer volumen de una nueva sección titulada “El Equipe”, que propone las lecciones y los diálogos de Giussani con los responsables de los universitarios de Comunión y Liberación.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta nueva sección pertenece a “Los libros del espíritu cristiano” de la Biblioteca Universal Rizzoli (BUR), una colección dirigida por Julián Carrón. El texto se presentará en el Meeting de Rímini, el sábado 26 de agosto«En octubre de 1976 don Giussani retomó directamente en sus manos las riendas del CLU y pidió a todo el movimiento que considerara todo lo que acontecía entre aquellos jóvenes como el lugar donde comenzaba una reforma que habría de penetrar en todo Comunión y Liberación. (...) En octubre de 1975 don Giussani intervino, por vez primera, en el Equipe del CLU en Rímini, ante ochocientos responsables. “El juicio se me ocurrió de improviso en aquellos días, como me sucede siempre. ‘Hecho’ y ‘evento’ son las palabras más católicas, así como la palabra ‘acontecimiento’: Jesús como un hecho”. He aquí cómo recordó don Giussani aquel momento algunos años después: “Recuerdo una reunión de responsables celebrada en Rímini en 1975. Hasta ese momento el contenido de nuestro compromiso estaba constituido por la preocupación por un discurso que pudiera se útil en el debate y ayudara a todo el país a salir del desconcierto, que por entonces era aún más evidente. Éramos propensos a realizar análisis políticos y sociológicos. Pero en Rímini surgió la pregunta: ‘¿Qué es lo que nos reúne aquí? ¿La pretensión de realizar análisis de la sociedad, a fin de crear alternativas a las teorías que están de moda?’. Respondimos: ‘Eso es, más bien, un deseo que es un poco como un fruto, una consecuencia; en realidad, lo que nos reúne aquí es un acontecimiento, algo que ha tenido lugar en el mundo’». (Comunión y Liberación. La reanudación (1969-1976), Massimo Camisasca, Ediciones Encuentro, pp. 390 y ss.)Al encuentro del CLU celebrado en Rímini en 1975 le siguieron dos Equipes, uno en Florencia, en febrero de 1976 y otro en Rímini, en mayo. La propuesta de la «comunión de base» ciertamente había provocado a los universitarios y en ella se centraron ambos encuentros. Sin embargo, costaba entender qué suponía la «comunión de base» para uno mismo y para la comunidad, a pesar de que se reflexionaba sobre las dimensiones de la experiencia cristiana y sobre toda una serie de palabras relacionadas con ella (educación, gratuidad, responsabilidad). Además se advertía la necesidad de volver a ver la «presencia» en la universidad y la fisonomía de la comunidad, y de frenar una especie de “fuga de la universidad” hacia ámbitos externos, fenómeno que iba extendiéndose. La atención volvía casi siempre a centrarse en las consecuencias organizativas, culturales y, sobre todo, políticas (en enero se habían celebrado las elecciones de los representantes estudiantiles en los órganos de gestión universitaria), poniendo de manifiesto cuán arduo era cambiar el modo usual de concebirse y de vivir en la universidad.Don Giussani no participó en el equipe de Florencia. Asistió en cambio al de Rímini, siguiendo los trabajos de la tarde –dedicados al empeño cultural y político en la universidad–, discretamente sentado al fondo del salón de actos. Después de una pausa, antes de las conclusiones, pidió la palabra para expresar su juicio acerca de lo que había escuchado.Sería muy interesante que cada uno de vosotros contestara a esta pregunta, de la que, en mi opinión, depende cualquier otro problema: «¿Qué es la fe?».A mi parecer, falta claridad en la respuesta. Y si falta una respuesta clara, ¿cómo puede ser creativo el método, es decir, el camino, la propuesta para vivir? En efecto, sólo un sujeto maduro y autoconsciente es creativo.Ahora bien, ¿cuál es hoy el papel de CL en la vida de la Iglesia y de la sociedad italiana si no el de reclamar a la fe? Hoy no hay nadie que nos recuerde los contenidos de la fe; por ello, todos se agitan de acá para allá, pero no logran encontrar su propio sujeto, su rostro, su identidad. Cuando falta claridad lo que es tan sólo función e instrumento de la autoconciencia tiende a suplantarla, ocupa el lugar de lo que no hay.¿Qué es la fe? Lo que es la fe se comprende mirando a los primeros, identificándose con Andrés y Juan, que lo siguieron y le preguntaron: «Maestro, ¿dónde moras?» (cf. Jn 1,38). ¿Qué era la fe ante aquel hombre? Era reconocer la presencia de lo divino. Ellos ni siquiera se atrevían a pensarlo, no lo razonaban, pero reconocieron en aquel hombre “la presencia” que liberaba, que salvaba.La fe –que define nuestra identidad y nos convierte en sujetos activos y, por lo tanto, creativos– consiste en advertir esta presencia entre nosotros, en darse cuenta de la presencia que es nuestra unidad, que es nuestro pueblo. Mi identidad adecuada es nuestra unidad como pueblo; a medida en que vayamos siendo conscientes de ello se borrarán enseguida las graves dificultades que existen entre la consideración del propio sujeto entendido de forma individualista y la vida de la comunidad, dificultad que en mi opinión nos arrebata un sinfín de energías. La verdadera relación con el adulto, es decir, con la autoridad del CLU, es la relación con nuestra historia tal y como está guiada: cualquier otra relación, en efecto, acabaría reducida a una relación personal y tendencialmente intimista, que sólo se salvaría por una limpieza y objetividad extraordinarias de la persona adulta; lo cual sólo ocurre en casos excepcionales.Lo que nos salva es objetivo, es objetivo lo que nos permite convertirnos en adultos. La fe reconoce la presencia que libera la vida, la presencia de la liberación, de la salvación de todo. Esto alumbra en nosotros esa certeza fresca y gozosa que todavía nos falta. Esto es lo que vence al mundo y que nos falta: la fe. Tu fe es la que reconoce esta presencia redentora y libertadora de ti y, al mismo tiempo, del mundo. Esta presencia hace dos mil años tenía el rostro de aquel hombre y ahora asume el rostro de nuestra unidad, del pueblo que es su Cuerpo: nuestra identidad verdadera y adecuada es este Cuerpo, reside en la unidad con este Cuerpo.Es como si no hubiéramos franqueado todavía el umbral del Acontecimiento del que tomamos el nombre. Es como si “comunión y liberación” no fuera una realidad, sino una fórmula ideológica, una sugerencia teórica que implica cierta moralidad y cierto juicio cultural en fases yuxtapuestas.Por el contrario, la característica de un hombre que se percibe liberado, salvado y, por lo tanto, nuevo, es la capacidad de jugarse en la historia, trabajar en paz y crear con alegría.En segundo lugar, hay que considerar que no existe un individuo abstracto, suspendido en el aire; existe una identidad encarnada; no existe otra identidad más que la que se vive en una situación concreta. Nuestro problema no es la unidad con el CLE (Comunión y Liberación Educadores; ndt), con el CLU, con los distintos niveles del movimiento; el problema es tomar conciencia de la novedad que somos y que vive en una situación concreta. En este caso, podríamos estar desprevenidos ante la situación de la universidad (en los cursos, en los consejos de facultad), pero a la vez estar animados por la novedad que llevamos.Cuando uno acaba la carrera, es esta identidad vibrante la que tiene que llevar más allá de la universidad, en la vida de la Iglesia, dentro el compromiso civil, social y político.Entonces también el empeño político se plantea como trabajo cultural, porque uno sabe qué quiere decir hacer un trabajo en esta coyuntura cultural. Se trata de un pueblo que, en contacto con los acontecimientos, profundiza con claridad cada vez mayor en la conciencia de llevar en sí la respuesta a la crisis.Nuestra posición cultural es la de un pueblo que profundiza en la conciencia de llevar en sí mismo el principio resolutivo de la crisis para todos; nosotros llevamos la salvación. «Il Signore é la mia salvezza e con Lui non temo piú, perché ho nel cuore la certezza: la salvezza é qui con me» («El Señor es mi salvación y con él nada temo, porque abrigo la certeza de que la salvación está aquí conmigo»; A. Marani, «Cantico dei redenti», en Canti, Milán 2002, p. 186). Esta frase no es el emblema de la reducción estetizante y moralistamente superficial con la que vivimos: esta frase define el tipo de conciencia que tengo de mí mismo. Esta identidad no existe abstractamente, sino encarnada en la situación concreta, política, universitaria, etcétera. No existe una posición que yo pueda asumir al margen de estos problemas: en un cierto sentido me constituyen, soy “yo” que tomo posición.Quería afirmar qué es la fe –pues la respuesta a esta pregunta es la clave de todo– en estos términos: la fe es reconocer la presencia que nos libera tanto a nosotros como al mundo. A menudo llevamos el anuncio cristiano por toda Italia y no sentimos que sea verdad para nosotros en primer lugar, nos falta un reconocimiento existencial, una aceptación existencial de esta respuesta. El Hecho cristiano es el anuncio de que ha llegado una presencia nueva: Dios entró en la historia, se hizo hombre, es la presencia de un Hombre que es la Liberación. Implicándonos con Él somos liberados dentro de la historia.Fuera de esto, nada es historia sino mentira construida con ladrillos que serían buenos en sí mismos, pero que así se echan a perder.La pertenencia a este pueblo es mi identidad. Fue uno de nosotros quien hizo esta observación; pero entró en el movimiento en 1969 por un grupo de amigos que, en ese mismo año, se fueron; entonces percibió la objetividad del hecho del pueblo de Dios, de la unidad cuyo valor sigue vigente independientemente del grupo de amigos que lo llevó a CL. Su identidad estribó en pertenecer al pueblo. Hay que pedir esta autoconciencia al Espíritu Santo.Una identidad cristiana así tiene conciencia de sí misma y de pertenecer al pueblo; es todo lo que se debe pedir, porque aquí empieza la madurez que permite tener creatividad. Nos urge esta conciencia no sólo para el movimiento en la universidad, sino para todos. Muchos adultos ya no lo entienden. Muchos son estupendos, pero no entienden el cambio de conciencia que conlleva el hecho cristiano. Lo intuyen a los cincuenta, a los sesenta años, confusamente, cuando la palabra «unidad» deja de percibir las opiniones como un obstáculo, porque ya no tienen nada por delante en la vida. Entonces se adentran con pobreza de espíritu en el misterio de la unidad, pero sin entender qué es.De todas formas, nosotros “arrollaremos” en cualquier situación en la que estemos encarnados con auténtica madurez, aunque no seamos competentes en nada. Ninguno puede juzgar lo que uno es en este momento por el rendimiento que tiene ahora, porque aquí lo que está en juego es una historia; y la historia proporciona el significado a la realidad temporal del sujeto, es decir, le comunica su significado viviente. Mi significado viviente es la unidad que tengo con vosotros, el Misterio que hay entre nosotros. De otro modo, yo sería una rama inútil arrancada del árbol. El pueblo de Dios con su historia realmente proporciona una experiencia de libertad, de consistencia de la propia persona, independientemente de lo que somos capaces de hacer y de decir, porque toda nuestra consistencia es esta Presencia cuyo rostro es el pueblo de Dios, la unidad de los creyentes que tiende a convertirse en cuerpo, presente en cada situación (ya sea en la universidad, en el movimiento, o en la misma Iglesia).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-116189004677613384?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/116189004677613384/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=116189004677613384' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/116189004677613384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/116189004677613384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2006/10/fe-hombre-y-pueblo.html' title='FE, hombre y pueblo'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-115635835984549486</id><published>2006-08-23T11:34:00.000-07:00</published><updated>2006-08-23T11:39:19.866-07:00</updated><title type='text'>acólitos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/1600/DVC00398.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/320/DVC00398.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;estos son los pequeños acólitos del Colegio Madre Paulina...&lt;br /&gt;de rojo por la sangre del pequeño patrono&lt;br /&gt;de blanco por la inocencia que queremos vivir&lt;br /&gt;este es un buen comienzo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-115635835984549486?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/115635835984549486/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=115635835984549486' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115635835984549486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115635835984549486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2006/08/aclitos.html' title='acólitos'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-115575566287365148</id><published>2006-08-16T12:10:00.000-07:00</published><updated>2006-08-16T12:14:22.883-07:00</updated><title type='text'>La Asunción</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/1600/asuncion.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/320/asuncion.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:180%;"&gt;Al igual que Cristo resucitado, la Virgen, &lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;"vive siempre para interceder por nosotros"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;... por lo tanto nos encomendaremos siempre a Ella... la Asunción un gran día&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-115575566287365148?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/115575566287365148/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=115575566287365148' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115575566287365148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115575566287365148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2006/08/la-asuncin.html' title='La Asunción'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-115561157123999353</id><published>2006-08-14T20:09:00.000-07:00</published><updated>2006-08-14T20:12:51.250-07:00</updated><title type='text'>San Tarcisio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/1600/SanTarcisio2.png"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6380/3557/320/SanTarcisio2.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;San Tarcisio fue un pequeño acólito de Roma que murió por conservar la Santa Eucaristía que llevaba a los presos que iban a ser ejecutados en aquellos días... que el amor del pequeño Tarcisio nos ayude a amar cada día al Señor presente en la Santa Eucaristía&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-115561157123999353?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/115561157123999353/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=115561157123999353' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115561157123999353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115561157123999353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2006/08/san-tarcisio.html' title='San Tarcisio'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-115541633825906874</id><published>2006-08-12T13:53:00.000-07:00</published><updated>2006-08-12T13:58:58.266-07:00</updated><title type='text'>La Cruz</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:georgia;font-size:180%;"&gt;¿&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;La Cruz&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; sobre tu pecho?...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:180%;"&gt;-Bien. Pero... la Cruz sobre tus hombros, la Cruz en tu carne, la Cruz en tu inteligencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:180%;"&gt;-Así vivirás por Cristo, con Cristo y en Cristo: solamente así serás apóstol.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;San Josemaría&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-115541633825906874?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/115541633825906874/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=115541633825906874' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115541633825906874'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115541633825906874'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2006/08/la-cruz.html' title='La Cruz'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32529886.post-115523883888029718</id><published>2006-08-10T12:31:00.000-07:00</published><updated>2006-08-10T12:40:38.893-07:00</updated><title type='text'>bienaventurados mis ojos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;Lo que ante todo es indispensable para mi felicidad es la diaria recepción del sacramento vivificante; la vida es muerte para mí, sin este manjar celestial... El Santísimo Sacramento es mi felicidad, mi vida... Ud. teme, quizás, que yo busque solamente sentimientos agradables en la mesa de la vida, no, busco al mismo Señor; en El reside toda mi fuerza, sin El no soy nada... Jesús convida a su Mesa a los pobres y pequeños, y por ellos quiere ser glorificado... Señor, Tú sabes que tu Santísimo Sacramento es la vida íntima de mi alma, &lt;em&gt;&lt;strong&gt;sabes que llamo bienaventurados mis ojos, cuando sólo de lejos te vean bajo las apariencias del pan&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;; sabes que me parece desierto el lugar donde Tú no estás que en cambio todo revive en mí cuando llego cerca de Tí en el Santísimo Sacramento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;"&gt;Paulina von Mallinckrodt&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32529886-115523883888029718?l=beatioculivestri.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/feeds/115523883888029718/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32529886&amp;postID=115523883888029718' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115523883888029718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32529886/posts/default/115523883888029718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://beatioculivestri.blogspot.com/2006/08/bienaventurados-mis-ojos.html' title='bienaventurados mis ojos'/><author><name>padremanuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15118710944380903221</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
